La Habana. Un preso político cubano reclamado por Amnistía Internacional murió este martes tras 85 días en huelga de hambre exigiendo mejores condiciones de detención, dijeron activistas.

Orlando Zapata, de 42 años, murió en un hospital de La Habana a donde fue trasladado de urgencia en la noche del lunes cuando se deterioró su salud, dijo Laura Pollán, del grupo de esposas de presos políticos Damas de Blanco.

"Murió a consecuencia de la huelga de hambre", dijo Pollán a Reuters.

El cuadro clínico que causó su muerte no quedó inmediatamente claro.

Las autoridades comunistas de Cuba consideran a Zapata y otros 200 disidentes presos "mercenarios" a sueldo de su archi enemigo Estados Unidos para socavar el sistema socialista de la isla.

Zapata, plomero, comenzó una huelga de hambre en diciembre en una prisión de alta seguridad en la provincia central de Camagüey y sólo ingería agua.

La semana pasada fue transferido a una cárcel en La Habana ya semi inconsciente, según activistas.

"Ha sido un asesinato con ropaje judicial. Es una muerte que se pudo haber evitado. Murió en una atmósfera de premeditación oficial", dijo Elizardo Sánchez, líder de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos.

Amnistía Internacional había incluido a Zapata en su lista de presos de conciencia, como la organización llama a las personas encarceladas por sus ideas sin haber recurrido a la violencia.

Sánchez dijo que en los últimos días las autoridades estaban alimentando a Zapata mediante una sonda intravenosa.

El disidente había sido arrestado en el 2003 por participar en una huelga de hambre y sentenciados a tres años de prisión.

Pero según Amnistía Internacional su condena fue elevada a 25 años y seis meses de prisión por delitos como "desacato", "desorden público" y "resistencia".

La muerte de Zapata no fue inmediatamente reportada por la prensa oficial en Cuba.

Pero en Estados Unidos el senador Bill Nelson, un demócrata de Florida, acusó a las autoridades cubanas.

"Los amantes de la paz en cualquier parte deberían hallar al régimen cubano responsable por el destino de Orlando Zapata", dijo en una declaración.

Las autoridades cubanas han evitado en el pasado la muerte de otros disidentes en huelga de hambre.

Guillermo Fariñas depuso en el 2006 a una huelga de siete meses exigiendo libre acceso a internet para los cubanos. Igual que Zapata, fue alimentado por vía intravenosa.