Teherán/Estambúl. El primer ministro turco, Tayyip Erdogan, voló a Teherán el domingo buscando sellar un acuerdo con Irán sobre un intercambio de combustible nuclear que podría ayudar a finalizar una disputa con Occidente por su programa atómico.

Erdogan se unirá al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, quien ha estado en Teherán negociando con funcionarios iraníes en lo que Occidente y autoridades rusas han dicho que posiblemente sea la última oportunidad de Irán para evitar más sanciones de Naciones Unidas por su negativa a suspender las labores atómicas.

Un acuerdo respaldado por la ONU ofreció a Irán en octubre enviar a Rusia y Francia 1.200 kilogramos de su uranio de bajo enriquecimiento -suficiente para fabricar una bomba nuclear si es purificado al máximo- para convertirlo en combustible que sería usado en un reactor de investigación médica en Teherán.

Posteriormente, Irán dijo que sólo intercambiaría su uranio por material altamente purificado y que ello sólo ocurriría en su propio territorio, condiciones que las otras partes del acuerdo consideraron inaceptables.

"Voy a Irán porque se agregará una cláusula a la propuesta que dice que el intercambio tendrá lugar en Turquía", dijo el líder turco.

"Tendremos la oportunidad de comenzar el proceso respecto al intercambio", dijo. "Garantizo que hallaremos la oportunidad de superar estos problemas, si Dios quiere".

Lula también dijo a periodistas, después de sostener conversaciones con los iraníes, que "el nivel de esperanza (de alcanzar un acuerdo) ha aumentado".

Lula se reunió con el presidente Mahmoud Ahmadinejad y también con la máxima autoridad iraní, el ayatolá Ali Khamenei, el cual tiene la última palabra en todos los asuntos de Estado, como es el caso de las actividades nucleares de la república islámica.

"Estados Unidos está molesto por la proximidad de países independientes como Irán y Brasil (...) Es por eso que hicieron un alboroto de cara a su viaje (de Lula) a Irán", dijo Khamenei, según la televisión.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo el viernes que el esfuerzo de mediación del líder brasileño sería un fracaso.