La última parada de la gira de casi dos semanas del presidente Rafael Correa por Europa fue Lyon (Francia). Allí almorzó con su alcalde, Gérard Collomb. Antes se reunió con empresarios franceses y con el alcalde de París, Bertrand Delanoe.

Luego de estos encuentros, Correa hizo una evaluación de la visita a ese país, donde firmó acuerdos de cooperación universitaria, tecnológica y científica; y de economía solidaria.

“Estamos contentos de cómo nos han recibido y de los resultados alcanzados, estamos agradecidos con el gobierno francés”, indicó el presidente en una conferencia de prensa.

Al referirse a otros temas, Correa lamentó que la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) viva “una desaceleración del proceso integracionista”, que “puede ser por descuido nuestro (de los presidentes)”, pero igualmente por “un poco de mala suerte” con la muerte de algunos de sus impulsores, el argentino Néstor Kirchner y el venezolano Hugo Chávez.

Añadió que “también hay países que no tienen el mismo entusiasmo, la misma convicción” y hay “una restauración conservadora” afín al neoliberalismo.

Correa se mostró esperanzado en concluir durante el primer trimestre del 2014 el acuerdo comercial que el país negocia con la Unión Europea (UE), después de haber recibido “todo el apoyo” del presidente francés, Franois Hollande.

Una esperanza que, según dijo, se asienta también en las “buenas noticias” que suponen la prolongación del Sistema General de Preferencias Plus de la UE, que beneficia a Ecuador y otros países latinoamericanos.


La noche del jueves pasado, el presidente Rafael Correa presentó su libro titulado Ecuador, de banana republik a la no república. También estuvo con migrantes.