Santo Domingo. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo el sábado que su país desconoce por "ilegítimo" al Gobierno que encabeza Porfirio Lobo en Honduras, en una muestra de apoyo al depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya, con quien se reunió en la capital dominicana.

Zelaya se encuentra actualmente en Santo Domingo, donde fue recibido como "huésped distinguido" por el mandatario Leonel Fernández, luego de salir de su país mediante un salvoconducto otorgado por el recién instalado Gobierno de Lobo.

Zelaya, quien permaneció varios meses recluido en una embajada en Tegucigalpa intentando retomar el poder que le fue arrebatado por un golpe en junio, se reunió con Correa en la capital dominicana, después de que el presidente ecuatoriano llegara de una corta visita al golpeado país vecino de Haití.

En un encuentro con la prensa, Correa sostuvo que es necesario endurecer la llamada Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA) para enfrentar nuevos rompimientos al orden constitucional en la región.

"Nosotros no vamos a legitimar un Gobierno cuyo origen es ilegítimo, no se pueden legitimar elecciones bajo un Gobierno de facto, qué garantía tienen esas elecciones, además de que no se permitió terminar su período al Gobierno democrático del presidente Zelaya", dijo el mandatario ecuatoriano.

Aclaró que la actitud de Ecuador no significa un rompimiento con el pueblo hondureño.

"Pero no podemos legitimar un golpe de Estado que trató de revestirse de legalidad llamando a elecciones pocos meses después. Desde su origen, ese nuevo Gobierno hondureño está deslegitimado", acotó Correa.

Porfirio Lobo fue investido como presidente de Honduras el pasado 27 de enero luego de triunfar en unas elecciones de noviembre llamadas por el Gobierno de facto hondureño, desconocido por la mayoría de los países de América, que respaldaron la vuelta al poder de Zelaya.

Correa insistió en la necesidad de fortalecer la aplicación de la Carta Democrática de la OEA para evitar nuevos gobiernos de facto en el continente, como el que se impuso en Honduras el 28 de junio.

"La ineficacia de este mecanismo quedó demostrado con el golpe de estado en Honduras", afirmó.

"Tenemos que tener instrumentos mucho más fuertes para evitar que estas cosas pasen y vuelvan a pasar", dijo.

Por su parte, Zelaya, quien desde el sábado se instaló en una residencia en un exclusivo sector del sur de Santo Domingo junto a su familia, un alojamiento que le facilitó el Gobierno dominicano, afirmó que su presencia en el país caribeño es temporal.

"Yo soy hondureño y más tarde o más temprano tendré que regresar a Honduras", puntualizó.