Buenos Aires. El procurador del Tesoro de Argentina, Osvaldo Guglielmino, renunció el miércoles, en medio de un conflicto entre el gobierno y el Banco Central por el uso de reservas de la autoridad monetaria para pagar deuda soberana.

El funcionario tuvo un rol clave en las denuncias del gobierno contra el presidente del Banco Central, Martín Redrado, al que las autoridades acusaron ante la justicia por negarse a usar las reservas de la entidad para garantizar el pago de deuda.

"Guglielmino renunció y en su lugar la presidenta designó a Joaquín Da Rocha", dijo a Reuters una fuente oficial bajo condición de anonimato.

La fuente no precisó las razones que motivaron la renuncia del funcionario.

Guglielmino había presentado la denuncia contra Redrado a pedido de la presidenta Cristina Fernández, por "incumplimiento de deberes de funcionario público".

Guglielmino declaró el martes en la primera sesión de una comisión legislativa que debate la remoción de Redrado y que debe emitir un consejo para que la presidenta esté habilitada para destituir al titular del Banco Central.

Redrado fue removido de su cargo al frente del Banco Central mediante un decreto de Fernández, pero luego la justicia lo restituyó en el cargo y señaló que el Congreso deberá decidir la situación del funcionario.

El desplazado titular del Banco Central declaró el miércoles ante la comisión durante más de cuatro horas y se espera que continúe el jueves por la mañana.

"He dado argumentos suficientes y muy claros basados en todos los estudios técnicos del Banco Central", dijo Redrado tras salir de la reunión.

La presidenta había ordenado transferir 6.569 millones de dólares de las reservas a un fondo destinado a pagar deuda soberana, en momentos en que el país enfrenta dificultades financieras y prepara un millonario canje de deuda incumplida.