Brasilia, Xinhua. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, rechazó este martes los argumentos del diplomático Eduardo Saboia, responsable de dar inmunidad diplomática y trasladar a Brasil al senador boliviano Roger Pinto Molina, condenado en su país por hechos de corrupción.

En rueda de prensa durante una visita al Congreso brasileño, Rousseff rechazó el argumento de Saboia de que Pinto Molina, de derecha, era un "perseguido político", en una situación que comparó a la que sufrió en el pasado la propia mandataria brasileña durante el régimen militar.

Según Saboia, cuando mantenía asilado al senador boliviano en la embajada de Brasil en La Paz se sentía "como si fuese su carcelero, como si yo estuviese en el DOI-Codi", un conocido centro de detención y torturas durante la dictadura militar brasileña (1964-1985).

Al asumir públicamente la iniciativa de refugiar al senador boliviano, Saboia dijo que "elegí proteger a una persona, un perseguido político, como la presidenta Dilma fue perseguida".

Pero Rousseff descalificó la actitud del diplomático y enfatizó que las situaciones son incomparables como "el cielo del infierno".

"Nosotros no estamos en una situación de excepción, no hay ninguna similaridad. Yo estuve en el DOI-Codi, yo sé lo que es el DOI-Codi. Es tan distante el DOI-Codi de la embajada brasileña en La Paz como es distante el cielo del infierno. Literalmente eso". Dilma Rousseff.

"Nosotros no estamos en una situación de excepción, no hay ninguna similaridad. Yo estuve en el DOI-Codi, yo sé lo que es el DOI-Codi. Es tan distante el DOI-Codi de la embajada brasileña en La Paz como es distante el cielo del infierno. Literalmente eso", subrayó Rousseff.

Resaltó que Brasil es un país civilizado y democrático, y que la embajada brasileña en La Paz es "extremadamente confortable".

"Nosotros negociamos (ante el gobierno de Evo Morales) en varios momentos el salvoconducto, no lo conseguimos. Lamento profundamente que el asilado haya sido sometido a la inseguridad" (al salir de la embajada), agregó.

"Un Estado democrático civilizado la primera cosa que hace es proteger la vida, sin otra consideración. Protegemos la vida, la seguridad y garantizamos confort al asilado", dijo.

La mandataria afirmó que es "inadmisible" que un gobierno pueda someter a una persona que está bajo su guarda a un riesgo de vida.

"Brasil jamás podría aceptar que un senador boliviano asilado en su embajada fuese retirado del lugar sin que el gobierno de aquel país diese el salvoconducto", afirmó.

Rousseff informó que el ministro de Defensa, Celso Amorim, dará explicaciones este martes sobre la actuación de los fusileros navales que escoltaron al senador durante 22 horas del viaje de Saboia y Pinto Molina hasta la frontera con Brasil.

El polémico episodio costó el cargo al canciller brasileño Antonio Patriota, quien renunció la noche del lunes tras una reunión con la presidenta sobre el caso.

Saboia, a su vez, fue apartado de sus funciones y deberá prestar cuentas ante una comisión de investigación que analizará lo sucedido.

En declaraciones a la prensa brasileña, el diplomático justificó su decisión afirmando que "escuchó la voz de Dios" en el momento en que decidió sacar al senador de la embajada.

El lunes, el gobierno boliviano anunció que estudia pedir la extradición de Pinto Molina -condenado a un año de prisión por fraude a las arcas públicas-, cuya salida del país calificó de "ilegal", aunque pretende que las relaciones con Brasil se mantengan en "situación de absoluta cordialidad y respeto".