La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, le pidió explicaciones al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, sobre el escándalo de espionaje durante el encuentro que ambos mantuvieron anoche en Brasilia, revelaron fuentes oficiales.

Rousseff recibió a Kerry en el Palacio del Planalto, donde predominó un "clima pesado" cuando el enviado norteamericano justificó el espionaje realizado en Brasil y otros países para combatir el terrorismo, tal como lo había hecho por la tarde en una rueda de prensa junto con el canciller local, Antonio Patriota, dijeron asesores del gobierno al diario Folha de San Pablo.

Según se desprende de la versión de los miembros del gobierno, Kerry habría recurrido anoche al mismo argumento que expuso a la tarde, cuando en conferencia de prensa adelantó que el espionaje en el extranjero continuará y esto redundará en un beneficio para la seguridad de los brasileños, escribió hoy el matutino paulista, según reporta la agencia ANSA.

Kerry dejó la sede del gobierno en Brasilia anoche sin formular declaraciones y tampoco hubo una manifestación pública de la presidencia.

Kerry dejó la sede del gobierno en Brasilia anoche sin formular declaraciones y tampoco hubo una manifestación pública de la presidencia.

Previamente, el canciller Patriota había dicho ante Kerry en el Palacio de Itamaraty, sede de Exteriores, que es necesario más transparencia en las acciones de inteligencia norteamericana y que el escándalo denunciado por el ex agente Edward Snowden puede suscitar una "sombra" de desconfianza entre los dos países.

En esa oportunidad, Kerry aseguró que Washington hará "lo necesario para que esos problemas no interfieran en las relaciones" y defendió que su país actúa "dentro de las leyes".