Rusia anunció este martes que pedirá al "topo" estadounidense, temporalmente asilado en Moscú, que le ayude a investigar las fugas de datos a los servicios de inteligencia de Estados Unidos.

"Hoy mismo voy a ponerme en contacto con (Eduard) Snowden. La información que nos podría proporcionar no perjudicará los intereses de Estados Unidos, allí ya no hay novedades. Se trata de la protección de datos personales", dijo el senador ruso Ruslán Gattárov, citado por la agencia oficial RIA-Novosti.

El legislador encabeza una comisión especial adjunta del Consejo de la Federación (cámara alta del parlamento ruso) para investigar las fugas causadas por los servicios secretos estadounidenses.

Además, formarán parte de la comisión varios funcionarios de la cancillería, del Ministerio de Comunicaciones y de la Fiscalía General de Rusia.

"Nuestro objetivo es averiguar cuáles son los puntos vulnerables en la protección de los datos personales y eliminarlos", afirmó Gattarov.

La comisión investigadora presentará en septiembre nuevas propuestas para enmendar las leyes rusas con el fin de endurecer las condiciones de confidencialidad de datos personales en las redes sociales.

Un politólogo ruso no descartó que el fugitivo de la justicia estadounidense podría dar nueva información en el caso de que Washington le imponga sanciones a Moscú por evitar la extradición de Snowden.

"Snowden podría `recordar´ algunos detalles sobre los servicios en los que trabajó", aseguró el director del Centro de Informaciones Políticas, Alexei Mujin.

El analista se refirió a la eventualidad de que Estados Unidos amplíe la lista negra de funcionarios rusos, aprobada por Washington en el 2010, presuntamente implicados en violaciones a los derechos humanos.

Dicho documento prohíbe la entrada a Estados Unidos y la Unión Europea, así como congela las cuentas bancarias a quienes estén vinculados con el proceso de Serguei Magnitski, fallecido en prisión tras denunciar la existencia de una red de policías corruptos que presuntamente malversaron fondos estatales.

Snowden abandonó el pasado 1 de agosto el aeropuerto Sheremétievo de Moscú, donde permaneció atrapado casi un mes y medio en espera de que las autoridades rusas le otorgaran el asilo temporal.