El presidente colombiano Juan Manuel Santos radicó ante la Corte Constitucional el Pacto de Bogotá, lo cual implica que Colombia no tendrá que acatar hacia adelante ningún fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

La medida implica que en Colombia sólo puede cambiar los límites del país el Congreso de la República por vía de una reforma constitucional.

El llamado Pacto de Bogotá o Tratado Americano de Soluciones Pacíficas, aprobado a través de la ley 37 de 1961, es el acuerdo que tiene en apremios al Estado por que lo obliga a aceptar las decisiones que la Corte Internacional de la Haya tomó en noviembre de 2012, respecto al diferendo limítrofe con Nicaragua.

Con la demanda del Jefe de Estado, Colombia se retira del Pacto que reconoce la jurisdicción de la Corte de La Haya.

De otro lado, Santos confirmó que Ecuador desistió de la demanda contra Colombia por las aspersiones de glifosato.

El presidente hizo énfasis en el recurso del diálogo que "caracteriza a Colombia" para encontrar soluciones en los asuntos internacionales.