El presidente de Chile, Sebastián Piñera, reconoce, en una amplia entrevista que publica este domingo el diario El País, que hubiera esperado, y le hubiera gustado, tener una aprobación mayor de los chilenos.

"Yo hubiera esperado y me hubiera gustado, dado el tremendo esfuerzo que hemos puesto en esto, y los resultados, que son muy promisorios, que hubiera querido y esperado una aprobación mayor", explica el mandatario en su entrevista con el director del periódico, Javier Moreno.

El presidente, que dejará el cargo tras las elecciones generales del 17 de noviembre próximo, se refiere también a los actos celebrados esta semana del 40 aniversario del golpe de Estado del general Pinochet.

"La conmemoración o recuerdo de los 40 años del golpe militar", dice, "ha sido muy intensa y ha revivido muchos sentimientos y emociones que fueron parte de la sociedad chilena en los últimos 40 años".

Reconoce también que hubiera querido que 24 años después de la recuperación de la democracia el país tuviera 'una visión común, compartida, con diferencias, pero en lo esencial compartida' sobre lo acaecido entonces.

"Hubiera sido mejor para Chile", explica, "haber tenido un solo acto de conmemoración en lugar de dos como en cierta forma ocurrió en el día de hoy. Los primeros diez años le tocó conmemorarlos al propio general Pinochet. Los 20 años, al presidente Aylwin; los 30 años, al presidente Lagos; los 40 años, a este presidente".

"Desde ese punto de vista, por supuesto que toda la motivación e intención de nuestro Gobierno fue hacer un acto que recordara con franqueza, con honestidad, los hechos del pasado, los que ocurrieron antes del 11 de septiembre del 73 y los que ocurrieron después del 11 de septiembre del 73".

"Y por eso", prosigue, "nosotros quisimos hacer un acto republicano, veraz, honesto en la forma de reflexionar sobre la historia pero con una visión de unidad y de futuro. Invitamos por eso a todos los que han sido y son autoridades de nuestro país y a todos los sectores representativos de nuestra sociedad. Desgraciadamente, algunos no quisieron venir y no podemos obligarlos".

Preguntado por la popularidad de Michelle Bachelet, ex presidenta del país (2006-2010) y candidata del centro izquierda para el 17 de noviembre, Piñera afirma que "ella es una mujer que por su historia personal, por su personalidad y su carisma logró sintonizar muy bien con el pueblo chileno. No durante todo su Gobierno, sino más bien al final. De hecho, salió con una alta popularidad como presidenta de Chile".

"Después", prosigue, "se fue de Chile y (evitó) toda esta degradación de la política que han expresado los ciudadanos, porque hoy en día son mucho más severos y exigentes para evaluar al presidente, al Gobierno, a la Alianza, a la Concertación, a la Cámara de Diputados, al Senado. Y ella logró salir de ese mundo. Y por tanto la gente la aprecia como fuera de ese mundanal ruido, y esa es otra explicación".

"Y, en tercer lugar, porque América Latina ha sido siempre un continente más de centro izquierda que de centro derecha. Vea usted los Gobiernos históricos y actuales en América Latina: la gran mayoría son de centro izquierda...El socialismo promete la mano visible del Estado, que el Estado le va a resolver todos sus problemas; que los ciudadanos tienen derecho a que el Estado les resuelva todos sus problemas".

"En cambio nosotros decimos que juntos tenemos que resolver los problemas y que cada uno tiene que hacerse responsable de su propia vida y el Estado, por supuesto, tiene que crear las condiciones para que todos puedan desarrollar sus habilidades y sus capacidades y tiene que ayudar a los que más lo necesitan".

Y concluye: "entonces, también, pienso que desde ese punto de vista es más fácil ser candidato con ideas de centro izquierda que ser candidato con ideas de centro derecha. En Chile y en América Latina".

Preguntado por su legado tras los cuatro años de su mandato, Piñera menciona cinco aspectos.

"Uno", detalla, "haber reconstruido el país en cuatro años, cosa que nadie creía posible; dos, haber logrado recuperar el liderazgo y el dinamismo de crecimiento y creación de empleo, que lo habíamos perdido; tres, haber logrado reducir la pobreza y lograr mayor igualdad de oportunidades".

"Cuatro, haber logrado grandes reformas en el terreno institucional y político, y cinco, haber puesto a Chile a pie firme y seguro en el camino hacia lograr antes de que termine esta década derrotar la pobreza, derrotar el subdesarrollo y transformarse en un país que aproveche en plenitud su potencial y que le dé a todos sus hijos oportunidades para desarrollar sus talentos y seguridades de una vida digna"