El secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y ex vicepresidente de Costa Rica, Kevin Casas-Zamora, cree que el "consenso sobre lo que significa un sistema democrático se ha ido rompiendo" en Iberoamérica.

El político, que participó en Salamanca (oeste) en un acto organizado por la Instituto de Iberoamérica y la OEA, analizó en una entrevista con Efe el presente democrático en los países iberoamericanos.

Casas-Zamora estimó que en la última generación se ha logrado "la defensa de la democracia" en Iberoamérica, aunque apuntó que en los últimos años "se ha ido rompiendo" la definición del sistema democrático.

En su opinión, hubo "malas razones" para esa ruptura, como que "alguna gente de la región ha subvertido deliberadamente el concepto".

Aunque también se registraron "buenas razones", como que América Latina "ha sido capaz de innovar institucionalmente en la imagen tradicional de la democracia".

"El concepto de la democracia ha ido evolucionando y no hay el consenso que hubo, por ejemplo, cuando se firmó la Carta Democrática Interamericana en 2001", añadió.

Kevin Casas-Zamora impartió en la Universidad de Salamanca la conferencia inaugural de la primera Escuela de Observación Electoral, cuyo cometido dirige en la OEA.

Para él, las Misiones de Observación Electoral (MOE) son un camino fundamental para "detectar y disuadir posibles fraudes o irregularidades" electorales en Iberomérica.

Sin embargo, este cometido electoral debe ir encaminado, en un futuro, hacia la búsqueda de "la calidad de la competencia electoral, con la posibilidad de tener elecciones competitivas y equitativas".

Preguntado si sigue habiendo fraude o irregularidades electorales en la región, Casas-Zamora señaló que en algunos países se sigue produciendo "compra de votos" o también la "compra de documentos de identidad para evitar que los partidarios del otro candidato voten".

Aunque matizó que tiene "serias dudas" sobre si "esas irregularidades han tenido la posibilidad de cambiar el resultado electoral".

A primeros de junio, la Asamblea General de la OEA celebrada en Antigua (Guatemala) aprobó la Declaración "Por una política integral frente al problema mundial de las drogas en las Américas".

En opinión de Casas-Zamora, el problema del narcotráfico es uno de los más "importantes" de la región, y de forma más concreta en Centroamérica, donde sufren "gravemente sus consecuencias".

Ello no sólo "por estar situados (geográficamente) donde están, sino porque tienen una proporción considerable de sus jóvenes fuera de toda posibilidad de oportunidad productiva y porque el sistema judicial e instituciones policiales están en un estado lamentable".

En este sentido, aplaudió la "discusión adulta" que los gobiernos de la región están teniendo en torno al narcotráfico y cuyos gobernantes "dicen en público lo que antes decían en privado, que es que el enfoque de la guerra contra las drogas ha sido un desastre".

"Es imprescindible poner a la altura de la tarea de la lucha contra el narcotráfico a las instituciones coercitivas", agregó antes de decir que son necesarias otras medidas de prevención social, "para dar oportunidades reales de integración social a una parte de la juventud que ahora está excluida".