Atenas. Trabajadores del sector público de Grecia realizarán una huelga este miércoles, en la primera gran prueba al compromiso del gobierno de cumplir con sus planes de austeridad para controlar la crisis de deuda que ha remecido a la zona euro.

La huelga de 24 horas llevará a la suspensión de vuelos, el cierre de oficinas gubernamentales y escuelas y dejará a hospitales públicos sólo con personal de emergencia, un día antes de que líderes de la UE discutan el tema griego en una cumbre económica especial en Bruselas.

Inversores, agencias clasificadoras de riesgo y expertos en política de la Unión Europea observarán la huelga y la respuesta del gobierno. Ellos han dicho que Grecia, que es proclive a las protestas violentas, no recibirá apoyo gratuito e instaron al gobierno a mantenerse firme.

Los sindicatos se oponen a los planes para congelar los sueldos del sector público, reducir los bonos adicionales que muchos griegos reciben además de su sueldo base y reemplazar sólo a uno de cada funcionarios que dejen el servicio civil.

Además, dicen que las reformas tributarias, que también son parte del plan apoyado por la UE para fortalecer las finanzas griegas, perjudicarán a los pobres.

La huelga se da un día después de que el gobierno socialista anunció nuevas medidas para reducir aún más los gastos en sueldos en el sector público y aumentar los impuestos, desafiando a los sindicatos con planes para ahorrar al Estado cerca de 800 millones de euros (unos US$1.100 millones) este año.

"Ellos habían prometido que pagarían los ricos, pero en cambio le están quitando el dinero a los pobres", dijo Ilias Iliopoulos, secretario general del sindicato del sector público ADEDY. "Esta es la política contra la que estamos luchando, no el esfuerzo por salir de la crisis", agregó.

Los gobiernos europeos habían acordado en principio apoyar a Grecia y están considerando diversas opciones, incluida la ayuda bilateral, dijo el martes una fuente de alto rango de la coalición alemana.

Pero algunos dijeron que no están dispuestos a pagar el precio. "Las medidas relativas a los servidores públicos son sencillamente injustas", dijo Panayotis Daskalakos, un servidor público de 65 años.

"Haremos la huelga aún cuando creamos que no podemos ganar la batalla", declaró. "Sabemos que el gobierno está tomando estas medidas para satisfacer a Bruselas, pero ellos no están pensando en nosotros", agregó.

ADEDY, que representa a medio millón de trabajadores, dijo el martes que posiblemente se sumaría a una huelga del sector público del 24 de febrero o que realizaría otro paro en marzo.

Funcionarios de aduanas y el servicio de impuestos han planeado huelgas durante febrero y los agricultores han estado bloqueando caminos y la frontera con Bulgaria desde mediados de enero, aumentando la presión sobre el gobierno.