Washington. El Senado de Estados Unidos comenzará esta semana un último esfuerzo para aprobar un proyecto de ley contra el cambio climático, en medio de la preocupación de los legisladores por la falta de tiempo y por los muy variados enfoques sobre el tema, según fuentes.

"Presentaremos varias opciones a los senadores cuando ellos regresen del receso", dijo un asesor del Senado entendido sobre la legislación que se está desarrollando.

La meta es reducir las emisiones estadounidenses de dióxido de carbono y otros gases invernaderos que según científicos amenazan a la Tierra.

Las opciones serán presentadas a tres senadores -el demócrata John Kerry, el independiente Joseph Lieberman y el republicano Lindsey Graham-, quienes lideran la batalla por un proyecto para combatir el calentamiento global.

El asesor dijo que el esfuerzo del Senado fue impulsado la semana pasada por un anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre una garantía de préstamos de 8.300 millones de dólares para ayudar a comenzar a expandir la industria de la energía nuclear, que es una alta prioridad republicana.

"El Gobierno realmente está poniendo su dinero en donde está su boca", comentó el asesor.

El éxito o fracaso del trío del Senado probablemente tendrá un profundo impacto en los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de carbono y evitar que las temperaturas de la Tierra aumenten más de 2 grados Celsius sobre los niveles preindustriales.

Para Wall Street, el Senado tiene el poder de iniciar o interrumpir lo que eventualmente podría ser un mercado de 1 billón de dólares de permisos para plantas eléctricas, refinerías de petróleo y contaminación, transados en un mercado regulado.

Sin embargo, el tiempo apremia. Estados Unidos tendrá elecciones legislativas el 2 de noviembre y hay un consenso generalizado en que si el Senado no logra aprobar un proyecto climático para mediados de año, el marcado partidismo se volverá más activo de lo normal, haciendo casi imposible que el Congreso apruebe nuevas medidas.