Washignton. Dos senadores demócratas expresaron este martes su oposición a la estrategia que tiene mayor posibilidad de avanzar en una reforma de salud, y el senador demócrata de más alto rango dijo que no hay apuro en conseguir la aprobación de un proyecto de ley este año.

Demócratas sostuvieron una serie de reuniones a puertas cerradas para discutir una lista de opciones imperfectas de reforma de salud antes del discurso del Estado de la Unión que el presidente Barack Obama ofrecerá el miércoles, pero reconocieron que no tienen una vía libre para el éxito.

El líder de los demócratas en el Senado, Harry Reid, dijo que "no hay apuro" en encontrar una nueva estrategia para la aprobación de una reforma de salud, la principal prioridad legislativa de Obama, luego de que la pérdida del escaño senatorial de Massachusetts la semana pasada les arrebató el crucial voto número 60 en el Senado.

"Estamos tratando de decidir qué es posible", dijo el líder de los demócratas de la Cámara de Representantes, Steny Hoyer. "No hay elecciones fáciles", agregó.

Muchos demócratas ha adoptado una posición pesimista sobre la posibilidad de encontrar una rápida vía para el avance de la reforma, y están ansiosos de pasar a un debate sobre la creación de empleos y la economía de cara a las elecciones de noviembre.

Bajo el plan más discutido, la Cámara baja aprobaría el proyecto del Senado, eliminando la necesidad de otra votación del Senado, y ambas cámaras aprobarían los cambios buscados por la Cámara baja a la versión del Senado a través de un proceso llamado reconciliación.

Ese procedimiento parlamentario requeriría una mayoría simple de 51 votos en el Senado, pero enfrenta el riesgo de un posible revés político al esquivar la oposición republicana a un proyecto de ley, que los sondeos muestran es impopular entre el público.

Dos senadores demócratas moderados que enfrentan luchas de reelección potencialmente difíciles -Blanche Lincoln de Arkansas y Evan Bayh de Indiana- dijeron que se opondrán a esa estrategia.

Bayh dijo que su uso "destruiría cualquier posibilidad de cooperación bipartidista en otros temas por el resto del año. Esta sería una situación lamentable y el público no reaccionaría bien".

Pero el número dos de los demócratas en el Senado, Dick Durbin, dijo que la reconciliación sigue siendo una opción en el tema de salud.