Seúl. Corea del Sur no cree que exista una posibilidad de que las tensiones recientes en la dividida península lleven a una guerra, pero está preocupada porque Corea del Norte podría intentar ataques terroristas contra civiles, dijo el viernes un funcionario surcoreano.

El funcionario dijo también que aunque ambas partes han tenido el cuidado de no ir demasiado lejos, Seúl está lista a enviar tropas si se produce lo que describió como "provocación extrema" por parte del Pyongyang.

Las relaciones en la península han retrocedido a los peores momentos de la Guerra Fría tras el hundimiento en marzo de un barco surcoreano, donde murieron 46 marinos.

Según dictaminó la semana pasada una investigación internacional, el hecho habría sido causado por un torpedo norcoreano, lo que lo convirtió en el incidente con más víctimas fatales desde el final de la Guerra de Corea que se libró desde 1950 a 1953.

"Puedo asegurarles que Corea del Norte nunca usará esa opción (de guerra total), simplemente por su interés nacional", manifestó a la prensa extranjera el funcionario, quién solicitó permanecer en el anonimato.

El funcionario dijo que Pyongyang sabe que un conflicto de gran envergadura, que incluya el uso de armas nucleares y químicas, tendría como resultado la reunificación forzada de la península.

Analistas dicen que el Ejército norcoreano -que cuenta con un millón de efectivos, pero está deficientemente equipado- no es rival para las tropas de Corea del Sur y su aliado Estados Unidos, que mantiene 28.000 soldados en la península.

Consultado sobre la posibilidad de ataques civiles, el funcionario dijo: "Esa es la parte que más nos preocupa".

El gobierno surcoreano ya está reforzando la seguridad antes de la cumbre del G20 que se desarrollará en Seúl en noviembre.

Existen algunos temores porque Pyongyang podría usar como rehenes a los ciudadanos surcoreanos que trabajan en un parque industrial compartido dentro de su territorio.

"En ese caso nosotros usaríamos al Ejército", manifestó el funcionario.

Pero asimismo expresó dudas de que Corea del Norte haga algo que dañe el complejo industrial Kaesong por temor a provocar el malestar social, pues los ingresos de decenas de miles de familias en el área dependen de él.