Sao Paulo. El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), una de las organizaciones sociales que convocó a la "jornada de luchas" que se realiza este jueves en varias ciudades brasileñas, pidió acelerar las reformas agraria, política y urbana que han sido propuestas por diferentes sectores.

"Lo que estábamos sintiendo que falta en estas manifestaciones era la participación organizada de diversos sectores de la clase trabajadora", declaró Marcelo Buzetto, uno de los representantes internacionales del MST.

El dirigente social indicó que con la participación de "metalúrgicos, petroleros, químicos, 'sin tierra', 'sin techo', los movimientos populares están dando una demostración de organización y de unidad en torno de algunas banderas de lucha, como la reforma agraria, la reforma urbana y la reforma política".

Buzetto fue uno de los militantes del movimiento que desfilaron por las calles de Sao Paulo en la jornada, que según la Policía Militarizada reunió cerca de 7.000 manifestantes en la Avenida Paulista.

"No es con una manifestación o algunas más que vamos a cambiar a Brasil. Es necesario tener un movimiento permanente de lucha por justicia y por un proyecto verdaderamente alternativo", apuntó Buzetto.

Brasil sufrió este jueves bloqueos en decenas de carreteras y la paralización del transporte público en algunas ciudades durante el llamado "Día Nacional de Luchas", convocado por los sindicatos para reclamar mejoras laborales, según fuentes oficiales y de los propios manifestantes.

Los sindicalistas interrumpieron algunas operaciones en polos industriales, refinerías y los accesos a algunos puertos, incluido el de Santos, el más importante del país.

En São Paulo, más de mil mensajeros en motocicletas se unieron a los otros grupos de manifestantes que se concentraron en la Avenida Paulista, el corazón empresarial de la ciudad, para reclamar mejores condiciones de trabajo, lo que provocó el cierre al tránsito de esa vía céntrica.

El llamado Día Nacional de Luchas fue convocado por los sindicatos para adherirse a las protestas por mejores servicios públicos que sacudieron Brasil en las tres últimas semanas de junio y para presentar las reivindicaciones propias de los trabajadores.

"Hoy es un día en el que los trabajadores salen a las calles para mostrar que están insatisfechos con la situación del país", comentó Pedro Delarué, presidente del Sindicato de Trabajadores del Sistema Fiscal (Sindifisco).

"Estamos buscando contribuir para esa discusión con nuestra campaña de un impuesto justo, que pretende la corrección de la tabla del impuesto de renta y la tributación de ganancias y dividendos para grandes empresarios que hoy son eximidos de la tributación", dijo.

Las principales demandas de los sindicatos son la reducción de la jornada de trabajo hasta 40 horas semanales, la modificación de una ley que reduce las pensiones de quienes se jubilan prematuramente y la petición para que se archive un proyecto de ley que permite a las empresas ampliar el número de trabajadores tercerizados.