La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile junto a dirigentes de diversas organizaciones sindicales convocaron al paro nacional para el próximo 11 de julio.

Encabezados por la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, los líderes sindicales señalaron que el Paro Nacional surge en demanda de un mayor reajuste en el salario mínimo, fin al sistema privado de pensiones, una reforma tributaria y la creación de un nuevo código del trabajo.

Figueroa llamó a una marcha por el centro de Santiago para el día 11 de julio, así como la realización de asambleas y un "caceroleo" (protesta callejera golpeando las ollas y sartenes).

De acuerdo a Figueroa, al paro se han sumado "tanto en el mundo público como privado, y en aquellas áreas estratégicas para el desarrollo del país, el llamado a Paro Nacional ha sido asumido a plenitud por parte de las organizaciones de trabajadores", señaló.

A esta convocatoria también se sumaron la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam), el Colegio de Profesores, así como gremios menores y el movimiento estudiantil.

También destacó que se hayan plegado la Central de Trabajadores del Cobre (CTC), que aglutina a los empleados subcontratistas de la Corporación del Cobre de Chile (Codelco), la principal compañía estatal.

Pero también se plegaron los funcionarios de planta del organismo aglutinados en la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC).

Justamente el día 11 de julio, se recuerda la nacionalización de la gran minería del Cobre, ocurrido en 1972, durante el gobierno de Salvador Allende, siendo este recurso el principal producto exportado por Chile.

De esta manera, la CUT concretaría el llamado a paro formulado durante el Día del Trabajador, el 1 de mayo, en que criticaron las políticas laborales del gobierno del conservador presidente Sebastián Piñera.