Atenas. Los sindicatos griegos prometieron este lunes combatir las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno con una huelga del sector público, en el primer examen del compromiso oficial con las medidas para reducir el déficit fiscal y la elevada deuda pública del país.

La huelga de 24 horas prevista para este miércoles se producirá justo cuando el primer ministro George Papandreou ultima los detalles de un plan para reducir el déficit público.

El plan, que busca recuperar la solvencia fiscal del país, fue apoyado la semana pasada por la Comisión Europea.

El Gobierno socialista ha prometido ajustar uno de los sistemas impositivos más débiles de Europa y congelar los salarios del sector público, en un intento por bajar el déficit de Grecia desde el 12% que marcó en 2009 a debajo de 3% del Producto Interno Bruto para 2012.

La reforma impositiva y el proyecto sobre los salarios serían presentados esta semana y se convertirían en ley para fines de este mes, pero los detalles han generado malestar en los poderosos sindicatos griegos.

"Estamos luchando para que los trabajadores no paguen la crisis", dijo el sindicato del sector público ADEDY en un comunicado. "Demandamos un incremento salarial (...), un sistema impositivo justo", agregó.

El ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, que el lunes participó de una improvisada reunión de gabinete, dijo que las rebajas salariales y la reforma tributaria involucrarían bajar la tasa máxima impositiva, dado que el gobierno busca proteger a los griegos más pobres.

Como consecuencia de los cambios impositivos, la mayor carga sería sentida por un porcentaje pequeño de contribuyentes, explicó el ministro.

Las preocupaciones por la salud fiscal de Grecia han golpeado a sus bonos y a sus acciones, impulsando los costos de endeudamiento y llevando al euro a mínimos en ocho meses y medio frente al dólar.

La reacción del gobierno a la huelga de esta semana será seguida de cerca por los mercados internacionales para ver si Grecia puede mantener sus planes para reducir el déficit y evitar un contagio a otros países de la zona euro como Portugal y España.

"Estamos haciendo un esfuerzo enorme para proteger a nuestra economía de la especulación y de la falta de credibilidad, lo cual ha llevado a términos adversos de endeudamiento", dijo Papaconstantinou a un diario local.

Los ministros de Finanzas de la zona euro dijeron a sus pares del G-7 en un encuentro el fin de semana que se asegurarían que Grecia cumpla su plan fiscal, pero las promesas no convencieron a los mercados cambiarios, donde el euro perdía terreno este lunes.