La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, dijo este viernes que la tregua entre pandillas podría ser un avance favorable en materia de seguridad aunque los resultados no se verán de la noche a la mañana.

Castellanos dijo que el acuerdo de paz será un procedimiento lento y difícil, que requerirá de paciencia y perseverancia. "No sabemos qué están pidiendo los pandilleros, si a un caso la decisión de ellos fuera no agredir a terceros, lo que no puede aceptarse es que ellos pidan algo a cambio para no cometer delitos, porque eso sería impunidad", manifestó la rectora.

"Cuando un Estado permite negociar con bandas que piden impunidad, significa que el Estado ha perdido el sentido de Estado porque ha dejado de tener la direccionalidad del país", añadió.

La rectora de la UNAH aconsejó al gobierno de Honduras tomar decisiones que estén en el marco de la ley, nunca al margen, porque esto podría atentar contra la seguridad del país. Castellanos dijo que si el Estado se dispusiera a obedecer las peticiones de las pandillas, eso "es grave porque el Estado está renunciando a ser Estado y se está siendo incapaz que solventar la situación desde otras instancias".

La funcionaria advirtió que se debe tener cuidado frente a estos grupos antisociales, ya que con los millones de dinero que manejan en su poder pueden comprar autoridades, intimidar a la sociedad y convertirse en grandes empresarios.

De igual forma hay que ver que "no vaya a ser una distorsión" el acuerdo de paz que han suscrito. Los líderes de la mara MS-13 y pandilla 18 firmaron una tregua el pasado martes para poner un cese a la violencia. Los pandileros pidieron perdón a Dios, a la sociedad y al gobierno por el daño causado y llamaron a las autoridades a abrir un diálogo para la pacificación del país a cambio de un espacio de rehabilitación y trabajo para sus miembros.