Brasilia, Xinhua.  La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, suspendió su viaje programado para la próxima semana a Japón, debido a la serie de manifestaciones de protesta que se desarrollan en su país, informaron este jueves fuentes del Palacio de Planalto.

La mandataria tenía programado viajar el próximo domingo y debería retornar a Brasil el día 28 de junio.

Según sus asesores, Rousseff prefirió no ausentarse de su país por casi una semana en momentos en que se dan intensas movilizaciones populares por las calles del país.

La semana pasada, cuando comenzaron las protestas, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, y el prefecto de la capital paulista,Fernando Haddad, fueron blanco de una ola de críticas por haber viajado a Paris en vez de atender a los manifestantes.

Nuevas marchas fueron convocadas para este jueves en un centenar de ciudades, incluyendo todas las grandes capitales brasileñas, para protestar contra la corrupción, pedir una moralización de la política y mejores servicios públicos.

También fue suspendido el viaje que la presidenta haría este viernes a Salvador de Bahía para el lanzamiento del Plan Cosecha para el Semiárido.

Las manifestaciones se iniciaron la semana pasada en Sao Paulo a partir de una protesta estudiantil para pedir la reducción de la tarifa de ómnibus, que ganó fuerza a partir de una dura represión policial.

En seguida, el movimiento enarboló como banderas críticas a los gastos del gobierno para responder a las exigencias de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) para organizar la Copa Confederaciones, que se juega desde el pasado sábado 15 y hasta el domingo 30 de junio, así como para la Copa del Mundo 2014.