La separación intempestiva de Juan Ferrera como miembro del Foro Nacional de Convergencia, y por ende del Consejo Técnico de la Tasa de Seguridad, se convirtió en un debate nacional por las implicaciones de esta acción.

Políticos de oposición, analistas del acontecer nacional y el propio presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, han reaccionado ante este hecho que, para algunos, podría tener hasta connotaciones político electorales.

Reacción presidencial. El presidente Lobo Sosa, en declaraciones a los periodistas, negó que él haya influido en la destitución Ferrera ya que “esa es una facultad de las organizaciones que conforman ese organismo”, arguyó. Lobo explicó que el Ejecutivo solo selecciona a las organizaciones de la sociedad civil que forman parte del Fonac, pero son ellas las que tienen la potestad de elegir a las autoridades, “no tengo nada que ver en eso”, se defendió.

“La ley dice que el cargo dura dos años en funciones, Juan Ferrera presidió desde el 11 de febrero de 2011 y tenía que abandonar el 11 de febrero del 2013”, justificó. En ese sentido, consideró que se ha atrasado la integración al interior del Fonac, porque no se habían elegido nuevas autoridades. Agregó que el Fonac está conformado por siete sectores, “antes estaba el Pinu (Partido Innovación y Unidad), ahora está el FAPER (Frente Amplio Político Electoral en Resistencia) y más adelante estará otro”.

Además, resaltó que es por unanimidad que los representantes de la sociedad civil eligen a las nuevas autoridades del Fonac. “No hay nada que ver en eso, son instancias de la sociedad civil y el gobierno tiene que respetar la decisión de ellos, no hay más que hacer, porque no hay un nombramiento directo del Ejecutivo ni mucho menos, afirmó el presidente. Error político Para el analista Raúl Pineda, la destitución de Ferrera en época electoral “es un error político que genera suspicacias".

Considera que desde el punto de vista administrativo, Juan Ferrera significa una garantía de integridad en el manejo de los fondos del Estado. Su larga trayectoria como funcionario público lo ha perfilado como un hombre muy honesto y su personalidad era garantía de una correcta administración de los fondos de la tasa de seguridad”, comentó.

Según Pineda, es un “error de naturaleza política en este proceso electoral cuando Honduras está siendo calificado entre los 10 países más corruptos de América y que sea de la administración pública donde surja una decisión de sustituir a un funcionario de la naturaleza honesta como Juan Ferrera.

Eso abre un abanico de suspicacias respecto a los motivos que impulsan esta toma de decisión, que ha abierto un debate de corte nacional porque no se da una respuesta clara por esta acción injustificada”.

Estas suspicacias surgen cuando se está pretendiendo sacar un préstamo millonario a nombre de la tasa de seguridad de manera anticipada. Esto tiene como propósito hacer compras que pudieron haberse hecho en la primera fase de la instauración de esta tasa de seguridad, seguramente para el fortalecimiento policial y que últimamente ha servido para propósitos que no han estado en el espíritu de la ley.

Los políticos han estirado la ley de manera que el modelo actual es diferente a la tasa de seguridad, esta para propósitos para los que primigeniamente motivaron a la empresa privada y a los bancos a participar en este fondo que tiene un gran impacto económico, resaltó Pineda.

Para el coordinador de campaña del Partido Liberal, Benjamín Bográn, la intempestiva decisión del gobierno de sacar a Juan Ferrera del Foro Nacional de Convergencia (Fonac) y de la dirección del Fideicomiso de los Fondos de la Tasa de Seguridad, obedece a jugadas políticas que favorecen ciertos intereses.

“El objetivo central del gobierno de la República es tomar control de los 1.200 millones de lempiras (US$57,6 millones) de la Tasa de Seguridad al separar a un auditor social como don Juan Ferrera”, señaló Bográn.