Santo Domingo. La cifra oficial de muertos a causa del devastador terremoto de enero en Haití ascendió a 222.570 personas, con daños totales por US$7.754,3 millones, según un informe divulgado el martes por la ONU y otros organismos multilaterales.

El reporte sobre la evaluación de daños, pérdidas y necesidades generales y sectoriales por el terremoto del 12 de enero de magnitud 7,4 fue difundido en la Conferencia Técnica Preparatoria de una Cumbre Mundial sobre Haití convocada por Naciones Unidas para el 31 de marzo en Nueva York.

En la reunión, celebrada en República Dominicana, habría sido decidida una ayuda adicional de US$350 millones para que el país más pobre de América pueda levantarse tras la tragedia que destruyó a su capital Puerto Príncipe, según diplomáticos y técnicos que acudieron al encuentro.

El informe de daños fue preparado por el gobierno de Haití, con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), el Sistema de las Naciones Unidas y la Unión Europea (UE).

En la conferencia, representantes del gobierno haitiano estimaron, sin embargo, en US$11.500 millones el monto de la asistencia financiera que necesita el país para su reconstrucción y que según el primer ministro, Jean-Max Bellerive, podría ser coordinado a través de un fondo multidonantes.

Desaparecidos. El informe también precisa que como resultado del sismo hay 869 desaparecidos, además de 310.928 heridos, 1,5 millones de personas afectadas, 1,3 millones están viviendo en albergues y 766.724 están desplazados.

Como consecuencia del terremoto, y sin tomar en cuenta las actividades de reconstrucción, las organizaciones estiman que la pobreza extrema en Haití volvió a los niveles de 71% que registraba en 2001.

La evaluación determinó que el impacto del terremoto del 12 de enero, de US$7.754,3 millones, es casi seis veces mayor que el monto acumulado dejado por desastres desde el 2004 hasta la fecha, entre los que destacaron poderosos huracanes que azotaron al país.

En cuanto a desarrollo territorial, el informe recoge que Puerto Príncipe, la capital haitiana, donde se concentraron los daños, hay una excesiva centralización de 65% de la actividad económica del país.

También refiere la carencia de oportunidades económicas entre los otros departamentos o provincias.

Al respecto, el Programa de Evaluación de Desastres aconsejó incentivar a las poblaciones desplazadas a asentarse en torno a los nuevos polos de crecimiento mediante el apoyo a la reconstrucción.

Además, desarrollar las infraestructuras y los servicios necesarios en apoyo a las actividades económicas fuera de Puerto Príncipe y acelerar los procesos de desconcentración y descentralización.

El informe también sugiere que se debe repensar la gobernabilidad de Haití, de manera de reconquistar la confianza de la ciudadanía y asegurar que el bienestar colectivo.

El primer ministro de Haití recordó a la prensa que el 50% del Producto Interno Bruto (PIB) haitiano se desplomó en fracciones de segundo a causa del sismo.

El sismo fue esencialmente destructivo al ser mirado en relación con la población del país caribeño de casi 10 millones de personas y a su ya débil y empobrecida economía.