Bogotá. Las Fuerzas Militares de Colombia bombardearon un campamento guerrillero encargado de dar seguridad al máximo comandante de las FARC, Alfonso Cano, en un ataque en una zona montañosa del centro del país en el que murieron tres rebeldes, informó un oficial.

El ataque lanzado por helicópteros de la aviación del Ejército y de la Fuerza Aérea se realizó en zona rural del municipio de Chaparral, en el departamento del Tolima, sobre la Cordillera Central de los Andes.

"Tuvimos la oportunidad de golpear a la cuadrilla 21, que es una de la que conforman el Bloque Central, que es la que protege a Alfonso Cano", dijo el comandante de la sexta brigada del Ejército, coronel Julio César Prieto. "Ahí adentro debe estar (Cano) y hasta allá vamos a llegar", sentenció el oficial.

Cano, quien asumió como máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2008 después de la muerte del fundador y jefe de ese grupo, Manuel Marulanda, es un objetivo de alto nivel para las Fuerzas Militares dentro de la ofensiva ordenada por el presidente Alvaro Uribe.

De acuerdo con fuentes de seguridad, el jefe rebelde se refugia en campamentos ubicados en zonas montañosas a más de 4.000 metros de altura para evitar ataques por tierra y aire, aprovechando que la región permanece nublada la mayor parte del tiempo.

Después de asumir el poder en agosto de  2002 Uribe ordenó una ofensiva militar sin precedentes contra la guerrilla a la que obligó a un repliegue estratégico hacia zonas montañosas y selváticas.

La estrategia provocó la deserción de miles de guerrilleros y la muerte de cientos, lo que debilitó la capacidad militar de las FARC, que pasó de 17.000 a unos 9.000 combatientes, según fuentes de seguridad.

La ofensiva contribuyó a disminuir los asesinatos, las masacres, los secuestros y los ataques contra la infraestructura económica del país.

Pero el grupo rebelde, considerado por Estados Unidos y la Unión Europea como una organización terrorista y que según el Gobierno de Colombia obtiene millonarios recursos del narcotráfico, mantiene presencia en regiones estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína.

Las FARC intensificaron en los últimos meses sus ataques contra las Fuerzas Armadas y las zonas urbanas, como parte de una estrategia para demostrar que no están derrotadas militarmente por Uribe y para ganar protagonismo en la antesala de las elecciones, de acuerdo con analistas