Brasilia. La mortalidad infantil tuvo una reducción en Brasil de 77% de 1990 a 2012, de acuerdo con un informe divulgado este martes por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El índice de mortalidad infantil brasileño, que en 1990 era de 62 por cada 1.000 nacidos, cayó a 14 casos de cada 1.000 en 2012, según el informe de Unicef situado en Nueva York y difundido a través de su portal oficial.

El reporte calcula la tasa de mortalidad infantil contabilizando la probabilidad de muerte de menores de cinco años por cada 1.000 nacimientos.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por las Naciones Unidas en el año 2000 preveían la reducción de la mortalidad infantil para 21 muertes cada 1.000 nacidos vivos hasta 2015 en Brasil.

Por tanto, el país sudamericano ya superó en 33 por ciento la meta establecida más de un año antes de lo previsto.

El estudio apunta, además, que Brasil tuvo el mejor desempeño entre los países de América Latina.

Brasil se ubica en el puesto 120 de una lista de más de 190 países, en la cual los primeros puestos -que indican las tasas de mortalidad más elevadas- están ocupados por países africanos, como Sierra Leona, Angola, Chad, Somalia y Congo.

Entre los países con menor mortalidad infantil, que ocupan el final de la lista, aparecen Islandia, Finlandia, Japón, Singapur y Noruega.

El documento reveló que la mortalidad infantil en el planeta cayó en casi la mitad desde 1990, aunque 18.000 niños menores de cinco años continúan muriendo cada día.

De 1990 a 2012, el número anual de muertes de niños pasó de 12,6 millones a 6,6 millones en todo el mundo, lo que representa una reducción de 47,8%.