Estudiantes, profesores y trabajadores de sectores universitarios de diferentes regiones de Venezuela marcharon este sábado divididos por la política y el papel del Estado en el sector educativo.

El gobierno convocó a una contramarcha pacífica que abarcó desde la plaza Morelos en el centro de Caracas hasta la plaza Diego Ibarra, también ubicada en el centro caraqueño.

Los afectos al gobierno marcharon a favor de las políticas educativas ejecutadas por el gobierno nacional, en especial, la inclusión de 2.500.000 jóvenes al sistema de educación superior en 14 años, mientras que en gobiernos anteriores la matrícula ascendía a 700.000 estudiantes.

Los estudiantes del oficialismo resaltaron además la inversión del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) en el sector educativo, mientras que en el pasado el respaldo a la educación superior no superaba la mitad de la inversión actual.

El presidente venezolano Nicolás Maduro resaltó el cierre de la movilización del sector afecto a su gobierno como un logro.

"Desde La Nicaragua de Sandino, felicito a [email protected] mis compatriotas porque hoy venció La Paz, neutralizamos y derrotamos al grupo de los violentos",escribió el mandatario en su cuenta de la red social Twitter.

Maduro aseguró estar comprometido con el desarrollo de la educación universitaria libre y gratuita y solicitó la conclusión del paro universitario promovido por sectores de la oposición.

La oposición convocó a la movilización en defensa de una decena de sectores universitarios que se mantienen en paro desde principios de este mes en procura de mejores reivindicaciones laborales.

La oposición se desplazó desde la céntrica Plaza Venezuela hacia la avenida Victoria, al suroeste de Caracas, a pesar de que su recorrido inicial culminaba en el Palacio de las Academias, en pleno centro de la capital venezolana.

El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, asistió a la marcha y consideró que la postura actual del gobierno hacia las universidades se debe al temor de que promuevan el pensamiento crítico y diverso.

"La lucha universitaria tiene que ser respaldada por todos, no solo por las reivindicaciones económicas sino para que siga siendo libre, que sea la representación de todas las formas de pensar, el centro del debate", señalóCapriles.

Un total de 10 de las 18 principales casas de estudio superior públicas en el país participan desde el pasado 3 de junio en el paro indefinido.

El gobierno asegura el sector de la derecha está vinculada en el cierre de las aulas de 375.000 estudiantes que peligran de perder su semestre o año escolar.