Bogotá. Los partidos de la U y Conservador, los más importantes de la coalición del gobierno del presidente Alvaro Uribe, sacaban el domingo ventaja en las elecciones legislativas de Colombia, en unos comicios que servirán de termómetro para los comicios presidenciales.

Las elecciones para renovar el Congreso se cumplieron sin hechos graves de violencia y con una alta abstención, pese a la incidencia de los resultados para las elecciones presidenciales de mayo y a los llamados del gobierno para votar masivamente.

Contados 14,6% de los votos depositados para el Senado en 34,7% de las mesas, el Partido de la U obtenía 896.474 sufragios y el Partido Conservador 836.891, superando al Partido Liberal y al Polo Democrático Alternativo, las dos principales fuerzas de oposición.

Las votaciones se convirtieron en una prueba para medir la fortaleza de la actual coalición de gobierno e incidirán en futuras alianzas políticas para los comicios presidenciales.

Unos 29,8 millones de electores estaban habilitados para renovar 102 bancas en el Senado y 166 en la Cámara de Representantes, en unos comicios marcados por la alta abstención.

Después del fallo de la Corte Constitucional que dejó a Uribe inhabilitado para ser candidato y buscar su segunda reelección inmediata al declarar ilegal un referendo, los partidos y movimientos políticos de su coalición buscan mantener la mayoría de curules en el Congreso.

Santos, con ventaja. Si se consolida una victoria de las fuerzas uribistas, lideradas por el Partido de la U, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos quedaría en buena posición para buscar alianzas y recibir un sólido respaldo para las elecciones presidenciales del 30 de mayo.

Santos aspira a ganar esas elecciones para convertirse en el sucesor del actual mandatario y dar continuidad a sus principales políticas.

Sin embargo, un triunfo de Noemí Sanín en la consulta presidencial del Partido Conservador dejaría abierta una división para la coalición.

Los electores se quejaron del complejo proceso para votar con una tarjeta para Senado y otra para la Cámara de Representantes en las que además del símbolo del partido se debía marcar un número para el candidato a respaldar, pero sin nombres ni fotografías.

Lentos escrutinios.  El conteo de votos fue lento ante la complejidad de las tarjetas electorales y las actas que debieron diligenciar los jurados en cada una de las mesas.

Políticos tradicionales, presentadores de televisión, modelos, actrices, deportistas y militares retirados, además de ex rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) figuraron entre los 2.476 candidatos.

El ministro de Defensa, Gabriel Silva, reportó normalidad en el país con excepción de algunos fallidos intentos de las FARC para sabotear las votaciones con vehículos cargados con explosivos en zonas apartadas del país.

Más de 400.000 efectivos de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional participaron en el Plan Democracia para garantizar el normal desarrollo de las elecciones.

"Los colombianos votaron en paz por primera vez en 30 años", dijo Silva quien destacó que el dispositivo de seguridad impidió ataques y sabotajes de la guerrilla que históricamente incrementa sus hostilidades en las elecciones para ganar protagonismo y mostrar su poderío militar.

Los comicios eran considerados como una oportunidad para renovar el Congreso, considerado como una las instituciones más corruptas e ineficientes en una de las democracias más sólidas y antiguas de América Latina, después de que 30 legisladores elegidos en pasadas elecciones fueron encarcelados.

Los congresistas, miembros de la coalición que apoya a Uribe, fueron acusados de haber hecho pactos con antiguos escuadrones paramilitares de ultraderecha que financiaron sus campañas con dinero del narcotráfico y promovieron sus candidaturas en las zonas que controlaban, con lo que garantizaron su elección en los anteriores comicios.

El nuevo Congreso tendrá el reto de sacar adelante una reforma tributaria estructural para impedir el aumento del déficit fiscal, demandada por las agencias calificadoras de riesgo para devolverle al país el grado de inversión.

También tendrá que aprobar leyes económicas y sociales que mejoren la calidad de vida de los habitantes de este país con altos niveles de pobreza, desempleo y violencia en medio del conflicto interno de más de cuatro décadas.

En la jornada, los partidos conservador y verde realizaron sus consultas internas para elegir sus candidatos presidenciales, mientras que por primera vez los colombianos votaron para escoger sus cinco representantes al Parlamento Andino.