Montevideo. El presidente electo de Uruguay, José Mujica, tiene entre sus prioridades la aplicación inmediata del Plan de Impacto Habitacional y la reinstalación del ferrocarril en Uruguay.

En ese marco, el ministro designado del Interior y mano derecha de Mujica, Eduardo Bonomi, se reunió con quienes serán sus pares en el gabinete para analizar la designación de reclusos para construir las viviendas y reparar las vías del tren, informó este viernes el diario El Observador.

Bonomi se reunió con la futura ministra de Vivienda, Graciela Muslera, y de Transporte, Enrique Pintado, para ofrecerles la mano de obra carcelaria, según agregó el matutino.

Para que el plan se lleve adelante sólo  resta la respuesta positiva de Muslera y Pintado, para empezar a diseñar políticas carcelarias que permitan el trabajo de los reclusos y la selección de ellos en distintas categorías.

La ley de Humanización del Sistema Carcelario, del año 2005,  permitió la posibilidad de conmutar la pena por días de trabajo.

El gobierno de Mujica pretende reestructurar el sistema penitenciario e instaurar la figura de la “libertad asistida”.

Inclusión social. En tanto, el comisionado parlamentario para el Sistema Carcelario, Álvaro Garcé, dijo a Observa que este tipo de iniciativas “ayudará a la inclusión social de los reclusos”.

Garcé explicó que la Justicia será la encargada de resolver si se le otorga la “libertad asistida” a los presos para realizar trabajos fuera de los establecimientos de reclusión.

Sin embargo, indicó que “el mayor aporte de las cárceles puede estar dentro de los establecimientos”, por medio de la producción de bloques, ladrillos y baldosas.

“Existente una buena base de arranque para la producción de esos productos. Se requeriría de una mínima inversión en maquinas, pero se podría lograr un importante aporte para la construcción de casas”, añadió.

Garcé agregó que la experiencia de trabajo en la población reclusa tiene resultados muy positivos: “La experiencia en Uruguay indica que cuando el interno puede ganar condiciones más abiertas de reclusión repercute en la posibilidad de que tenga una buena inclusión social en el corto plazo”, explicó.

El comisionado parlamentario sostuvo que para la implementación de este plan se deberá realizar una evaluación previa de la población reclusa para identificar quiénes están en condiciones de desarrollar estas tareas.

No obstante, Garcé estimó que “una porción importante de los reclusos está dispuesta a realizar ese tipo de trabajos”.