Las cerca de 3.500 mesas electorales dispuestas para el "acto de adhesión" en el que los uruguayos pueden decidir este domingo si se realiza un referéndum sobre la despenalización del aborto comenzaron a recibir a los primeros votantes en una jornada de sufragio voluntario organizada por la Corte Electoral.

Desde las 08:00 horas locales (11.00 GMT), los más madrugadores empezaron a llegar a los puntos de votación en Montevideo y en las distintas ciudades del interior de Uruguay.

"Hasta ahora todo abrió bien y no hay ningún problema en ningún lugar", afirmó a Efe Wilfredo Giménez, vocal de la Junta Electoral de la capital y suplente de un ministro de la Corte Electoral nacional.

Se espera que la votación se prolongue hasta las 19:30 horas (22.30 GMT) y que pocas horas después se difundan ya los primeros resultados oficiales por la simplicidad del sufragio y porque es previsible que no acuda a depositar su voto la misma cantidad de electores que lo hace habitualmente en otro tipo de convocatoria.

"Al tener solo una papeleta, y no varias como en las elecciones nacionales, y tener una sola opción es un acto muy sencillo", por lo que "sobre la medianoche, hoy mismo debería haber resultados", apuntó Giménez.

El "acto de adhesión" fue convocado después de que los detractores de la despenalización del aborto lograrán recoger este año más de 52.000 firmas (el 2% del padrón electoral) para pedir la consulta popular.

Para que tenga éxito es necesario que más de la cuarta parte del censo, unos 655.000 ciudadanos, acuda a las urnas a dar su respaldo de forma voluntaria.

En un país donde el voto es normalmente obligatorio, nadie se atreve a vaticinar qué sucederá este domingo.

Según una encuesta de Equipos Mori difundida en mayo pasado, 53% de la población rechaza la despenalización del aborto, y 44% la respalda, mientras que otro sondeo realizado por la consultora Cifra ese mismo mes ubicaba esos porcentajes en el 46 y el 44%, respectivamente.

El aborto fue despenalizado por el Parlamento en octubre de 2012 con el voto mayoritario del oficialismo de izquierda en medio de críticas no sólo de la Iglesia y los sectores conservadores sino también de los proabortistas, que consideraron la ley incompleta pero que, sin embargo, rechazan el acto de este domingo.

Antes de aprobarse la ley, se estimaba que en el país se practicaban más de 30.000 abortos anuales, según cifras oficiales, aunque la realidad podría doblar ese número, de acuerdo con organizaciones no gubernamentales.

En enero pasado, primer mes de aplicación efectiva de la ley, el ministerio de Salud informó de que se realizaron unas 200 interrupciones legales de embarazos.

Entre las personalidades uruguayas partidarias de la legalización del aborto se encuentran, además del actual gobernante, José Mujica, el ex presidente Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000, Partido Colorado).

Esta semana, la Iglesia uruguaya exhortó a los ciudadanos a votar para que en el país "vuelva a respetarse el derecho a la vida humana desde su concepción".