Caracas. Venezuela recibió el sábado seis aviones chinos de combate caza K-8W, los primeros de un total de 18 que serán entregados este año y destinados a la defensa territorial, lucha contra el narcotráfico y entrenamiento militar.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien asegura que desde Estados Unidos se planean invasiones contra Venezuela, ha acudido a aliados como China y Rusia para concretar compras militares, dado un embargo aplicado desde Washington que impide la venta de armas estadounidenses al país petrolero.

El acérrimo opositor de Estados Unidos además congeló sus relaciones diplomáticas con Colombia el año pasado y llegó a llamar a sus soldados a prepararse para la guerra, ante un convenio entre Bogotá y Washington para el uso de asentamientos militares, que calificó como una amenaza para su Gobierno.

"Gracias a China. El Imperio quería dejarnos desarmados (...) Dentro de pocos meses llegará una segunda oleada de aviones K-8 y a finales de año llegará la tercera oleada para completar este año 18 aviones", dijo Chávez, durante la prueba de vuelo de los cazas, transmitida por la televisión oficial.

El militar retirado agregó que "el proyecto K-8 aspira llegar a 40 aviones" y que además este año esperan la llegada de un contingente de tanques rusos.

El mandatario no dio detalles sobre el costo de los nuevos equipos chinos.

"Hace pocos días estábamos recibiendo en España un nuevo buque patrullero estratégico (...), pronto empezarán a llegar los tanques rusos y comenzaremos a crear las nuevas brigadas blindadas con infantería (...) Esto es lo que tenemos que hacer", dijo Chávez, vestido con uniforme de campaña.

Opositores al gobierno del mandatario socialista han criticado la compra de armas calificándola de "carrera armamentista", pero Chávez ha justificado los contratos por considerarlos necesarios para la defensa de los recursos energéticos del país productor de crudo.

"Venezuela va a ser una potencia con el favor de Dios (...) una potencia socialista y necesitamos estar bien equipados, bien adiestrados", dijo el mandatario.

Venezuela aceptó el año pasado financiamiento ruso por US$2.200 millones para la compra de 92 tanques y un sistema de misiles de asalto S-300 y también creó junto a su aliado una "comisión energética" para el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos.

Además, firmó contratos con Moscú por unos US$4.400 millones para adquirir 24 aviones de combate Sukhoi, decenas de helicópteros y unos 100.000 rifles de asalto Kalashnikov AK-103 en los últimos tres años.