La designada presidencial María Antonieta Guillén destacó este día los esfuerzos del gobierno de Honduras para lograr la unidad y reconciliación nacional, durante su participación ante la 68 Asamblea General de las Naciones Unidas.

Guillén asistió al foro mundial en representación del presidente Porfirio Lobo Sosa y aseguró en su discurso que “hemos logrado superar exitosamente la severa crisis política que afectó Honduras durante el gobierno que nos precedió”, en alusión a la administración del presidente Manuel Zelaya, expulsado del poder el 28 de junio de 2009 .

"Honduras se encamina animosa a unas nuevas elecciones generales en noviembre próximo", añadió a la vez que destacó que durante su gestión el actual gobierno ha logrado normalizar las relaciones con la comunidad internacional.

"Afianzamos lazos de cercana cooperación con más de un centenar de países amigos, restablecimos el crédito externo y demostramos al mundo que somos un país que practica su vocación democrática y pacifista", manifestó Guillén.

"Hoy Honduras integra los principales organismos internacionales y regionales. Nuestro ingreso a importantes foros nos han dado acceso a nuevos mercados, a oportunidades de inversión y empleo; y al reforzamiento del nuestro sector energético".

La designada presidencial recordó que como parte de ese gobierno de reconciliación, el presidente de Honduras conformó un gabinete de "integración nacional en el cual participan todos los partidos políticos que compitieron en el proceso electoral" de 2009 y "felizmente esa participación se mantiene hoy y se mantendrá hasta la terminación del presente período constitucional".

Narcotráfico. En su discurso, María Antonieta Guillén se refirió también al tema de la inseguridad y narcotráfico que abaten a Honduras.

"Nuestro pueblo y nuestra institucionalidad democrática han sufrido el embate de una agresión externa que ha generado violencia e inseguridad, me refiero al narcotráfico y a diversas formas de delincuencia organizada transnacional". Aseguró que con las medidas que ha adoptado el gobierno se logró el año pasado "detener el crecimiento de la tasa de homicidios y este año se ha logrado una reducción en la misma".

Estos resultados han sido posibles "mediante la aprobación por parte del Congreso Nacional de la Republica, de todo un nuevo marco legal e institucional con el cual nuestro país no contaba".

Destacó los esfuerzos de certificación de los operadores de justicia, el impuesto de la Tasa de Seguridad para fortalecer la seguridad ciudadana, la capacitación y equipamiento de las instituciones de seguridad y defensa, así como la ejecución de una Política Nacional de Prevención de la Violencia hacia la Niñez y Juventud a la vez que "se han promovido y protegido los derechos humanos".

No obstante, reconoció que el "freno a la espiral de violencia (...) es insuficiente dado el alto nivel que habían alcanzado las actividades criminales". En ese sentido, "el nuevo gobierno tendrá que mantener el curso de acción con mano firme y continuar robusteciendo la institucionalidad en materia de seguridad y justicia, ya que esto es una tarea de mediano y largo plazo".

Derechos humanos. La designada presidencial ratificó ante la Asamblea General el compromiso de Honduras "con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el derecho a la vida y el respeto a la dignidad de la persona humana. Reconocemos que los derechos humanos, son la esencia misma de la democracia". Mencionó que la actual administración dio vida a la Secretaría de Estado de Justicia y Derechos Humanos (SJDH), fortaleció la Fiscalía Especial de Derechos Humanos y creó las instituciones para combatir la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Además, "se emitió la ley para el combate de la trata de personas, la Política Pública en Derechos Humanos, el Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos; y la firma por los candidatos presidenciales del Gran Pacto por los Derechos Humanos".

Soberanía. En su discurso, la vicepresidenta hondureña se refirió también al conflicto limítrofe en el Golfo de Fonseca que comparten Honduras, El Salvador y Nicaragua y a la delimitación de los espacios marítimosen el océano Pacífico. "Mi gobierno quiere reiterar su respeto por la sentencia emitida por la Corte Internacional de Justicia el 11 de septiembre de 1992". Además, reiteró la petición que hizo el gobierno de Honduras desde octubre de 2012 ante el Consejo de Seguridad para que autorice al Secretario General la constitución de una comisión trinacional de Estados ribereños que desarrolle proyectos de conservación y protección del medio ambiente en el golfo y mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades de la región.

En alusión a la tensión diplomática con El Salvador, Guillén expresó que "deseo subrayar la importancia que todos los Estados ribereños acaten la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia, eviten reclamos y pretensiones territoriales o marítimas que nos alejan del propósito mayor de constituir al Océano Pacífico y al Golfo de Fonseca en una zona de cooperación y paz".