Santo Domingo. El depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya denunció este jueves que el gobierno y la fiscalía de su país planean acciones de represión y persecución política contra él y sus partidarios, en represalia por no haber sido invitado a la reciente Cumbre del Grupo de Río.

Zelaya, en un comunicado expedido desde su residencia en República Dominicana, asegura que el presidente Porfirio Lobo y el Fiscal General se reunieron el fin de semana y acordaron recrudecer la represión política, violando un acuerdo firmado en enero pasado.

"Hoy, los mismos coautores del golpe que se mantienen en sus cargos se suman presentando contra los ex ministros de Finanzas, de la Presidencia y en mi contra acciones claras de persecución política", dijo Zelaya en un comunicado dirigido a la comunidad internacional y al pueblo hondureño.

"Continúan en sus cargos los coautores del golpe de Estado, el Fiscal General que participó activamente, los magistrados de la Corte Suprema (...) manipulando las leyes y la justicia, solicitando orden de captura por actuaciones en el marco de mis funciones, por actos administrativos que no representan ninguna duda sobre la transparencia y total moralidad", agregó.

Zelaya sostiene que "estas acciones son represalias equivocadas como respuesta a las posiciones de los estados latinoamericanos en la Cumbre del Grupo de Río, que no le dio participación al gobierno de Lobo en dicha reunión".

En el comunicado, Zelaya alerta a la comunidad internacional de la actuación del Fiscal General de Honduras, "que no ha levantado ningún proceso a quienes dieron el golpe de Estado y contra ninguno de los que han violado los derechos humanos, cometiendo asesinatos, torturas, asaltos, represión".

"Ahora, en reunión del fin de semana con Lobo, acordó recrudecer la persecución política, irrespetando el acuerdo firmado con el Presidente Leonel Fernández de la República Dominicana", agregó.

Zelaya fue depuesto por militares en un golpe de Estado el 28 de junio, cuando planeaba hacer un referéndum sobre su reelección, algo que había sido prohibido por la justicia y que para sus opositores era un intento de perpetuarse en el poder.

El depuesto mandatario se encuentra como huésped en República Dominicana desde que Porfirio Lobo asumió la presidencia en Honduras y dio un salvoconducto para que Zelaya abandonara el país, tras varios meses de estar refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Zelaya ha reclamado una depuración en la Justicia de su país, el retiro de las instituciones de personas involucradas en su destitución y que se ponga término a la persecución contra él o sus seguidores.