París. El índice de aprobación del presidente francés, Nicolas Sarkozy, subió levemente, pero sigue cerca de su nivel más bajo, en medio de una disputa por el salario del jefe de la compañía eléctrica estatal EDF.

Según el sondeo de Ifop, publicado en el periódico Journal du Dimanche, mostró que Sarkozy tiene una aprobación de 38% y que subió un punto desde diciembre.

El alza fue atribuida parcialmente a la rápida asistencia del país a Haití tras el terremoto.

Sin embargo, la molestia pública por reportes de que Henry Proglio aún recibía un salario de Veolia, el grupo de servicios medioambientales que lideró antes de comenzar a dirigir EDF en noviembre, ha afectado a Sarkozy a semanas de las elecciones regionales programadas para marzo.

Proglio accedió bajo presión la semana pasada a renunciar al salario de 450.000 euros (US$636.255) que recibía de Veolia, en donde mantuvo el título de presidente no ejecutivo.

La disputa salarial reavivó la molestia pública del año pasado por un plan para instalar al hijo universitario de Sarkozy, Jean Sarkozy, como jefe de una poderosa agencia pública que está a cargo del distrito financiero de París.

La aprobación del presidente cayó tras la polémica por el plan de su hijo, acercándose a 35% registrado por Ifop en mayo de 2008, un año después de que Sarkozy asumió el poder.

El 61% de los 1.880 encuestados aseguró que está insatisfecho con la gestión del mandatario.