Puerto Principe. Los saqueos en la capital de Haití se volvieron violentos el sábado, cuando una turba de 1.000 personas peleó por mercancías en una calle comercial del centro de Puerto Príncipe, dijo un testigo de Reuters.

Hombres con piedras, cuchillos, picahielos y martillos batallaron para conseguir remeras, bolsos, juguetes y cualquier objeto que pudieran encontrar en casas y comercios destruidos, dijo el fotógrafo de Reuters Carlos Barria.

La policía que antes estaba en la zona no fue vista más en el lugar. "Ahora esto es una anarquía, caos total, la policía ha desaparecido", dijo Barria. "Están peleando, golpeándose entre ellos, tirándose piedras".

Los saqueos fueron esporádicos en los primeros días tras el sismo de magnitud 7,0 que devastó el país el martes y dejó decenas de miles de muertos.

Pero los robos y la violencia parecían expandirse el sábado, con testigos reportando situaciones similares en otras zonas de Puerto Príncipe, mientras no había un control de las calles por parte de las autoridades y la desesperación de las víctimas por recibir ayuda crecía.

Alrededor de 10 helicópteros estadounidenses sobrevolaban la capital de Haití el sábado, lanzando en espacios abiertos botellas de agua y raciones militares de comida listas para consumir. Muchos haitianos parecían no tener idea de qué hacer con las raciones que llegaban, dijeron testigos.

Más temprano, el inspector general de la policía de Haití Jean-Yonel Trecile, en una entrevista con Reuters el viernes por la noche, explicó que "ha habido algunos intentos de causar problemas. Hay ladrones saliendo (a las calles)".

Y agregaba que "me aseguraré de que esto no se propague, hemos capturado a una serie de estas personas de las calles. Hemos arrestado a cerca de 50 personas. Espero que se mantenga en calma ahora".

Algunos tiroteos han surgido en el centro de Puerto Príncipe, dijeron testigos, luego del terremoto del martes que causó la muerte de decenas de miles de personas.

Algunos refugiados, en campos constituidos de manera improvisada sobre la capital costera, dijeron que los ladrones están buscando apoderarse de sus pocas posesiones, mientras que saqueadores han estado sacando productos de algunas tiendas.

Pero las temidas pandillas de Haití no parecen estar aterrorizando a los residentes como lo han hecho en el pasado, señalaron. La desesperación de los damnificados y el hambre hasta ahora no ha llevado a protestas masivas o robos, aunque muchos se preocupan de que ello aún pueda ocurrir.

Policía cuenta perdidas. Trecile, uno de los varios inspectores generales que lideran una fuerza policíal de 9.000 efectivos, dijo que era crucial para los haitianos permanecer calmados y unidos.

"Nadie es responsable por esto, no hay nadie a quién culpar, todos estamos juntos en esto", dijo. "Los que hemos sobrevivido debemos tener valor para superar este difícil momento, mostrar solidaridad y ayudarnos", agregó.

Trecile indicó que cerca de la mitad de la fuerza policial del país estaba trabajando con el resto de los equipos de rescate e intentando ayudar a las familias. Al menos 50 efectivos perdieron la vida, informó.

"Las prioridades para nosotros son ayudar a controlar a los vehículos en las calles, distribuir alimentos, buscar cuerpos, y proteger las estaciones de gasolina", sostuvo en la entrevista, realizada en una sede policial cerca del aeropuerto, donde el mandatario Rene Preval está instalado tras el colapso parcial del palacio presidencial.

Como ex soldado, Trecile ha sido testigo de varios eventos en Haití, desde la caída de Gobiernos al paso de huracanes.

"Nunca ví nada como esto, en todos mis años de servicio", manifestó, mientras sacudía la cabeza.