Brasilia. El Congreso brasileño aprobó el lunes una solicitud del Gobierno para enviar hasta 1.300 soldados más a Haití, devastado días atrás por un fuerte terremoto, como parte de la misión de paz de la ONU en el país caribeño.

Una comisión parlamentaria especial autorizó al Gobierno a desplegar inmediatamente 900 efectivos y crear una reserva de 400 soldados para participar en la fuerza de Estabilización de Naciones Unidas en Haití, conocida como Minustah y liderada por Brasil.

El país ya cuenta con 1.300 soldados en la empobrecida nación caribeña.

El despliegue sigue a una decisión de la semana pasada del Consejo de Seguridad de la ONU de aumentar la fuerza de la Minustah en 3.500 soldados, a un total de 12.651 militares, para aumentar la seguridad y las labores de reconstrucción.

El 12 de enero un terremoto acabó con la vida de alrededor de 200.000 personas y derrumbó casas, escuelas y hospitales.

"Brasil no puede dejar de oír ese llamado", dijo el diputado Mauro Benevides durante una audiencia televisada.

Brasil se hizo cargo de Minustah a mediados del 2004 en un esfuerzo por mostrar que está tomando responsabilidades internacionales en línea con su creciente influencia económica y diplomática.

El mayor país de Latinoamérica también busca un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

La opinión pública brasileña ha apoyado en su mayoría la presencia militar del país en Haití, pese a que 17 soldados brasileños perdieron la vida como consecuencia del sismo.

Pero unos pocos críticos afirmaron que el Gobierno debería hacer más por combatir la pobreza y la violencia en casa.

"Estamos en condiciones de recibir, no de dar, ayuda", declaró el senador Epitacio Cafeteira.

"Haití es aquí", dijo en referencia a poblaciones pobres y asoladas por la violencia en varias ciudades de Brasil.