Niamey. Tropas amotinadas encabezadas por un coronel de Ejército capturaron al presidente de Níger, Mamadou Tandja, luego de una batalla a tiros, y dijeron que suspenderían la Constitución y disolverían todas las instituciones políticas.

Las tensiones políticas aumentaron en el exportador de uranio de Africa occidental en los últimos meses, desde que Tandja cambió la Constitución para extender su mandato, lo que generó amplias críticas internas y llevó a sanciones internacionales.

"Nosotros, las fuerzas de seguridad y defensa, hemos decidido asumir la responsabilidad de poner fin a la tensa situación política de la que ya están en conocimiento", afirmó un portavoz de la junta militar, que se autodenominó el Consejo Supremo para la Restauración de la Democracia (CSRD).

El mensaje fue difundido por la televisión estatal el jueves por la noche. Este no hizo referencia a Tandja, pero fuentes militares dijeron que él había sido capturado junto a varios ministros.

Las fuentes dijeron que soldados encabezados por el coronel Adamou Harouna asaltaron el palacio presidencial en una batalla a tiros en el corazón de la capital, Niamey.

El comunicado de los nuevos gobernantes militares dijo que habían cerrado las fronteras e impuesto un toque de queda nocturno.

Ellos no dieron indicios de por cuanto tiempo prevén mantenerse en el poder, pero llamaron a los nigerinos y a la comunidad internacional a apoyar sus acciones. El cuerpo económico de Africa occidental Ecowas dijo que castigaría cualquier toma del poder inconstitucional.

Durante el día se vieron columnas de humo saliendo desde el palacio en medio de un fuerte tiroteo. Fuentes de un hospital dijeron que al menos tres soldados murieron en los choques. Un testigo de Reuters vio a cinco soldados heridos en un hospital.

Más tarde una residente de Niamey dijo a Reuters: "La calma ha vuelto y los tanques han asumido posiciones cerca de los cuarteles, donde según se rumorea Tandja y miembros de su gobierno estarían detenidos".

La residente, que pidió no ser identificada, dijo que un soldado que vivía junto le había dicho que no se preocupara por una mayor resistencia debido a que todo el Ejército apoyó el golpe.

Expansión del poder. Harouna, que anteriormente se creía era un mayor, encabeza la fuerza reservista de Ecowas en Níger.

Analistas y periodistas locales minimizaron la posibilidad de un contragolpe, diciendo que la guardia presidencial de Tandja fue dividida y que armamento pesado había sido llevado a los cuarteles para asegurar el control de la junta.

Tandja se convirtió en blanco de críticas y sanciones internacionales tras disolver el Parlamento y orquestar una reforma constitucional en el 2009, que le dio poderes adicionales para extender su período de gobierno más allá de su segundo mandato de cinco años, que expiró en diciembre.

La reforma eliminó muchos de los controles restantes a la autoridad de Tandja, abolió los plazos para continuar en el poder y le dio más de tres años adicionales en el cargo sin celebrar una elección. Tandja dijo que necesitaba tiempo extra para completar proyectos de inversión a gran escala.

En Washington, el portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley dijo que la situación era "muy fluída" en Níger y que Estados Unidos está siguiéndola de cerca.

"Claramente, no queremos de ninguna manera o forma, defender violencia de esta naturaleza, pero creemos que esto enfatiza que Níger necesita avanzar hacia unas elecciones y la formación de un nuevo gobierno", declaró el funcionario.

Ecowas, que ha estado intentando mediar por meses una solución al estancamiento entre Tandja y la oposición, suspendió a Níger en octubre y Estados Unidos puso fin a los beneficios comerciales para el país en diciembre, mientras Francia también criticó a Tandja el año pasado.

A pesar del malestar político y las ocasionales rebeliones de los tuareg, Níger ha atraído miles de millones de dólares en inversiones de grandes firmas internacionales que buscan explotar la riqueza mineral del país. Entre las empresas está la francesa Areva y la canadiense Cameco.

La estatal francesa Areva, que ha estado realizando excavaciones de uranio en Níger por décadas, está invirtiendo 1.200 millones de euros (US$1.790 millones) en una nueva mina y la empresa China National Petroleum Corp firmó un acuerdo por US$5.000 millones en junio pasado.

Analistas dijeron que es improbable que los rebeldes norteños tuareg estén involucrados en el golpe de Estado.