Dublín. Aeropuertos en Irlanda y en áreas de Gran Bretaña cerraron por horas nuevamente este martes, debido a que tomaba dirección sur desde Islandia la nube de ceniza volcánica que causó una masiva interrupción del tráfico aéreo europeo el mes pasado y amenaza viajes en el verano.

La Autoridad de Aviación Irlandesa (IAA, por su sigla en inglés) cerró aeropuertos desde las 0600 GMT hasta las 1200 GMT, debido al riesgo de que cenizas volcánicas entraran a los motores de los aviones, aunque los vuelos sobre Irlanda desde Gran Bretaña y Europa continental no fueron detenidos.

Esta fue la primera prueba de un sistema europeo de cierres progresivos, incluyendo zonas aéreas de exclusión parcial, introducido luego que la nube de cenizas abrasivas provocara una prohibición general que fue criticada por aerolíneas, que se vieron forzadas a cancelar miles de vuelos en abril.

Los ministros europeos de transporte acordaron fijar los límites de seguridad para volar a través de la ceniza, que puede paralizar motores de aviones, y para unificar el espacio aéreo europeo.

"El Consejo (Europeo) está de acuerdo en la necesidad de establecer (...) valores límite vinculantes a nivel de la UE que definan claramente la seguridad que envuelve a los motores y aeronaves en cuanto al riesgo frente a la ceniza volcánica", dijeron los ministros en un comunicado.

La agencia de control de tráfico aéreo Eurocontrol dijo que el cierre de seis horas resultó en la cancelación de 150 vuelos, pero que ahora estaban operando con normalidad.

El Servicio Nacional de Tráfico Aéreo británico (NATS, por su sigla en inglés), que había impuesto una zona de no vuelo en el oeste de Escocia y en el norte de Irlanda, también abrió casi todo su espacio aéreo a partir de las 1200 GMT.

La IAA dijo que vio un riesgo mínimo durante las próximas 24 horas, pero señaló que vientos del norte pronosticados para los próximos días podrían trasladar mayores nubes de cenizas desde el volcán islandés en erupción y provocar una interrupción en los viajes esta semana.

"Podríamos enfrentarnos con esto periódicamente durante el verano", dijo el director ejecutivo de la IAA, Eamonn Brennan. "Probablemente enfrentamos un verano de incertidumbre debido a esta nube de ceniza", agregó.