Bangkok. Saqueos e incendios asolaron Bangkok este miércoles luego de que soldados irrumpieron en un campamento de manifestantes anti gubernamentales, forzando a los líderes a rendirse, pero provocando choques en los que murieron cuatro personas y generaron disturbios en el norte del país.

Los manifestantes incendiaron al menos 17 edificios, entre ellos la bolsa tailandesa y el Central World, el segundo mayor complejo de tiendas por departamentos del sudeste asiático operado por Central Pattana PCL. El lugar parecía pronto a colapsar, según un testigo de Reuters.

Los disturbios se han convertido en la violencia política "más extendida y más incontrolable" que Tailandia haya visto, dijo Charnvit Kasetsiri, un destacado historiador político.

No estaba claro si la continuación de la violencia tras la rendición de los líderes era una última manifestación del malestar de las fuerzas anti gubernamentales, lo que daría a los mercados financieros tailandeses un respiro, o el inicio de un enfrentamiento más intenso y extendido.

"Ahora la situación es peor de lo esperado y es muy difícil de detener", declaró Kavee Chukitsakem, jefe de investigación de Kasikorn Securities.

"Después de que los líderes de los 'camisas rojas' se rindieron, las cosas estaban fuera de control. Son como insectos volando alrededor de un lugar a otro, causando irritación", agregó.

Toque de queda. El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, inicialmente impuso este miércoles un toque de queda en Bangkok, una ciudad de 15 millones de habitantes, desde las 20:00 hora local (1300 GMT) hasta las 06:00 del jueves (2300 GMT del miércoles).

Pero luego lo extendió a 21 provincias de Tailandia que están en situación de emergencia.

Viajeros tailandeses y extranjeros que se dirigían al exterior o regresaban a Tailandia durante el toque de queda necesitarán mostrar sus pasaportes a las fuerzas de seguridad para pasar por los puestos de control.

También se estableció censura a la prensa. "Va a ser difícil sofocar esto y esta noche va a ser muy siniestro con los medios fuera del aire y el toque de queda impuesto. Se puede esperar que haya caos y una extendida represión", dijo Charnvit.

Autoridades ordenaron que equipos médicos y de desastres estén preparados mientras los soldados continúan las operaciones durante la noche.

La bolsa de valores de Tailandia, que cerró temprano este miércoles, permanecerá cerrada este jueves y viernes, al igual que los bancos de la ciudad, como resultado de la violencia.

Analistas dijeron que algunos inversionistas compraron sobre la base de reportes de que el Ejército había avanzado para dispersar a los "camisas rojas", quienes habían paralizado un distrito comercial céntrico de Bangkok durante seis semanas.

"Para los inversores va a tomar años volver a tener credibilidad en el país". Los fundamentos del mercado simplemente ya no son los mismos, dijo Kongkiat Opaswongkarn, jefe de Asia Plus Securities.

Más violencia. Soldados en vehículos blindados dispararon este miércoles en la mañana armas semi automáticas hacia el campamento de manifestantes, en una sangrienta operación que llevó a que varios líderes de los opositores se rindieran.

Pero esto no detuvo los disturbios luego de seis días de enfrentamientos callejeros que han causado la muerte de 42 personas y han dejado 336 heridos.

Más de 68 personas murieron y más de 1.700 resultaron heridas desde que las manifestaciones comenzaron a mediados de marzo.

Minutos después de la rendición, tres granadas explotaron frente al principal lugar de protesta, hiriendo gravemente a dos soldados y a un periodista extranjero, dijo un testigo de Reuters.

Varias organizaciones de medios, incluyendo a los periódicos Bangkok Post y Nation, evacuaron sus oficinas después de una amenaza de los manifestantes que los acusaron de informar tendenciosamente.

Tres periodistas estuvieron entre las 50 personas heridas este miércoles en Bangkok y un reportero occidental, que fue identificado como un italiano, murió.

La violencia también se expandió al noroeste de Tailandia, bastión de los "camisas rojas", donde un grupo de manifestantes irrumpió en un complejo edilicio del Ayuntamiento en la ciudad de Udon Thani e incendió un edificio, mientras un segundo Ayuntamiento sufrió la misma suerte en Khon Kaen.

Soldados y vehículos blindados atravesaron las barricadas de neumáticos y bambú y dispararon gases lacrimógenos y rifles automáticos contra los "camisas rojas".

Dos cadáveres fueron hallados en la calle Rachadamri, que lleva a la principal zona de protestas después de que los soldados irrumpieron en el campamento, dijo un testigo de Reuters. Los cuerpos parecían haber sido baleados. Los "camisas rojas" respondieron con disparos, según testigos.

Los manifestantes, en su mayoría procedentes de áreas rurales y urbanas pobres, respaldan al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, un multimillonario populista condenado por corrupción que fue derrocado en 2006 y ahora vive en un exilio autoimpuesto para evitar la cárcel.