La jornada de las manifestaciones del primero de mayo tuvo como protagonistas a miles de obreros y empleados en distintos puntos de Latinoamerica y estuvo marcado por el anuncio de la nacionalización de cuatro empresas generadoras de electricidad en Bolivia, el alza de salarios en Venezuela, la multitudinaria marcha en La Habana y algunos incidentes menores en Santiago, en el primer año de la administración de Sebastián Piñera.

En Bolivia, el presidente Evo Morales, enfrentado a los sindicatos por el reajuste salarial de los trabajadores, anunció el decreto de nacionalización de cuatro empresas eléctricas durante el Dia del Trabajo. Morales, sin embargo, no participó en manifestaciones por primera vez desde que llegó a la presidencia.

En Venezuela, en tanto, Hugo Chavez anunció un reajuste salarial de 15% a contar del 1º de mayo y que adelantó en cuatro meses, ya que la iniciativa estaba contemplada desde el 1 de septiembre próximo.

Para expresar su rechazo a las críticas sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, el régimen de Raúl Castro convocó a miles de manifestantes en La Habana para la conmemoración del Día del Trabajo.

En Brasil, las centrales sindicales brasileñas realizaron encuentros políticos, presentaciones de libros y celebraciones de conciertos para conmemorar el 1º de mayo. Algunas de esas actividades, contaron con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Lula, junto a la precandidata a la presidencia por el Partido de los Trabajadores (PT, en el gobierno), Dilma Rousseff, estuvieron a primera hora en la fiesta organizada por la Fuerza Sindical y la Central General de los Trabajadores de Brasil.

En Santiago de Chile, en la primera celebración del Día del Trabajo con Sebastián Piñera en la presidencia del país, se registraron marchas y manifestaciones, que arrojaron al menos 75 detenidos. En la jornada, el presidente de la Cut (Central Unitaria de Trabajadores) críticó a Piñera y lo acusó por conflictos de interés en su administración.

Mientras, con denuncias de un creciente deterioro del empleo en Perú y la consiguiente necesidad de reconquistar importantes derechos laborales perdidos,  la Confederación de Trabajadores de Perú (CGTP), convocó a miles de manifestantes. El secretario general de la entidad sindical, Mario Huamán, denunció que más de cuatro mil trabajadores han sido despedidos bajo el actual gobierno por el sólo hecho de sindicalizarse.

 También se registraron manifestaciones en México -con movilizaciones sindicales en rechazo a una propuesta de reforma laboral impulsada por el PAN y a la polémica ley en Arizona - Colombia, Costa Rica y Guatemala.