El estrés laboral afecta al 80% de los trabajadores de Argentina, según un estudio difundido que advirtió que el riesgo de padecer esa enfermedad se potencia en los empleados mayores de 25 años.

La investigación fue llevada a cabo por la consultora D'Alessio IROL sobre 500 personas, y de ese universo el 80% de los trabajadores del país austral dijo padecer estrés laboral.

La mitad, en tanto, "reveló padecer estrés frecuente, diario o semanal y se ha adelantado a 25 años la edad en la que se dispara la patología", explicaron a esta agencia los responsables de la investigación.

"El estrés laboral es uno de los riesgos psicosociales que más afecta a los trabajadores", advirtió por su lado la Sociedad de Medicina del Trabajo de la Provincia de Buenos Aires (SMTBA), entidad dedicada al estudio, promoción y difusión de la Salud Ocupacional en la Argentina.

El Programa de Control de Estrés que encabeza la experta Mara Diz, especialista en Factores Psicosociales en el Trabajo de la SMTBA hizo un estudio similar que detectó que, sobre 93 empleados, "68% de los consultados padecía preocupaciones frecuentes y el 64% vive pensando en tareas futuras en lugar de disfrutar el presente".

"El 41%, por su parte, siente que no tiene tiempo suficiente para finalizar sus tareas y tiene la constante sensación de que nunca va a llegar, todos ellos claros indicadores de síntomas de ansiedad", remarcó la especialista.

"Todos estos indicadores detectados son síntomas claros de estrés que se potencian en el ámbito laboral, por las consecuencias del ritmo de vida y el aumento de demandas que debemos enfrentar cotidianamente", comentó Diz.

A nivel global, un estudio llevado a cabo por la consultora JWT determinó que la Argentina (79%) está cuarta detrás de Japón (90%),Rusia (84%) y Arabia Saudita (82%) en el ránking mundial de"ansiedad".

Expuso que en las dos últimas décadas, el mundo ha registrado un cambio significativo y la globalización, "nos hace más interdependientes y frágiles en el equilibrio adquirido".

Añadió que se agrega la explosión informática que "ha cambiado la forma de trabajar y de comunicarnos y el avance de las ciencias que nos obliga a mantenernos informados y a capacitarnos día a día, ha hecho de nuestro mundo laboral un ámbito cambiante e inestable".

Diz aseguró que ello "implica una adecuación casi constante a nuevas variables y mayores demandas, para las cuales no hemos sido entrenados, y esto significa más exigencias y por lo tanto más estrés".

"Es necesario tomar conciencia de que hay que aprender una nueva forma de trabajar y vivir para disminuir el costo que implica en salud y calidad de vida, y en esto las empresas tienen un papel protagónico", observó.

Según el reporte al que accedió Xinhua, "el 60% de los entrevistados sufre de contracturas frecuentes, el 59% empieza a perder rápidamente la paciencia, el 58% está más impulsivo, agresivo o insatisfecho que lo usual, y el 54% padece de insomnio o duerme mal".