Londres. Como una simple coincidencia calificaron científicos y expertos en sismologías la ola de sismos que ha afectado al mundo en las últimas semanas, con violentos terremotos en Haití, Chile y Turquía.

Si bien los especialistas reconocen que un fuerte movimiento telúrico puede aumentar la actividad sísmica en otros puntos del planeta, estiman que en los últimos casos se trata de de una casualidad.

El pasado 12 de enero de enero Haití fue sacudido por un terremoto de 7,0  grados en la escala de Richter, seguido de otro de 8,8 grados en Chile el pasado 27 de febrero y  este lunes un violento sismo de 6,6 grados sacudió a Turquía.

"Estos hechos están muy lejos como para tener una influencia directa entre ellos", dijo Bernard Doft, sismólogo del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos, consigna El Informador de México, en base a un cable de AP.

Mientras en Haití el terremoto ocurrió en una falla que no había experimentado grandes movimientos en 250 años, Chile y Turquía tienen un historial de sismos devastadores. Según Doft, "es por casualidad que ocurrieron aproximadamente al mismo tiempo''.

"Puedo decir definitivamente que el mundo no se está acabando", complementó Bob Holdsworth, un experto en placas tectónicas de la Universidad de Dirham.

El 2010 comenzó con una alta intensidad, pues ya se han registrado más de 40 temblores de alta intensidad, lo que estaría sesgado por el terremoto chileno, según el sismólogo del USGS, Paul Earle.