Bagdad. Al menos 28 personas murieron y unas 60 resultaron heridas este martes tras una serie de explosiones coordinadas en Bagdad que destruyó siete edificios y un restaurante, informaron fuentes policiales y del ministerio del Interior.

Estos hechos elevan a 70 el número de muertes alrededor de la capital iraquí en los últimos cinco días.

El nuevo incremento de la violencia se produce entre la prolongada incertidumbre sobre quién formará el próximo gobierno, casi un mes después de que las elecciones parlamentarias no arrojaran un claro ganador. Las negociaciones para una coalición podrían durar meses.

Una fuente policial dijo que las explosiones mataron a 11 personas e hirieron a 30. Un funcionario del ministerio del Interior señaló que las explosiones se habían producido en siete edificios dejando 28 muertos y 75 heridos.

Las explosiones en los edificios ocurrieron en los distritos de Sula y Chukook, en el noroeste de Bagdad, en el área de Al Shurta al Rabaa, en el sudeste, y en el distrito de Alawi, en el centro de la ciudad, según las fuentes.

Por otro lado, un suicida se inmoló cerca de la embajada británica en el centro de Bagdad, dijo una fuente del ministerio del Interior.

Las explosiones se producen dos días después de que atentados suicidas coordinados con coches bomba contra embajadas extranjeras causaran la muerte de 41 personas e hirieran a más de 200. Las embajadas de Irán, Egipto y Alemania parecían ser los objetivos.

Hombres armados también atacaron un pueblo en el sur de Bagdad el viernes matando a 24 personas.

Las fuerzas de seguridad iraquíes habían previsto un posible aumento de la violencia después de las elecciones del 7 de marzo, que subrayaron la división sectaria de Irak.

Después de las últimas elecciones parlamentarias en 2005 estalló la violencia sectaria durante los cinco meses que los políticos tardaron en alcanzar un acuerdo.