La Habana. El ex presidente cubano Fidel Castro criticó a Estados Unidos por desplegar miles de soldados en Haití tras el terremoto que devastó al país caribeño, con lo que se sumó al coro de líderes izquierdistas en condenar la "ocupación" de la devastada nación caribeña.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, y su par boliviano, Evo Morales, dos aliados de Castro, denunciaron la "ocupación militar" de Haití tras el sismo que demolió Puerto Príncipe el 12 de enero, y que dejó hasta 200.000 muertos y decenas de miles de heridos.

"En medio de la tragedia haitiana, sin que nadie sepa cómo y por qué, miles de soldados de las unidades de infantería de marina de Estados Unidos, tropas aerotransportadas de la 82 División y otras fuerzas militares han ocupado el territorio de Haití," escribió Casto en una columna publicada el domingo por la prensa estatal.

"Peor aún, ni la Organización de Naciones Unidas, ni el gobierno de Estados Unidos han ofrecido una explicación a la opinión pública mundial de estos movimientos de fuerzas", añadió el líder cubano de 83 años.

Castro, apartado del poder desde que enfermó a mediados del 2006, dijo que el envío de soldados estadounidenses y de otras naciones a Haití haría más caótica la distribución de ayuda humanitaria para los sobrevivientes.

"Es necesario discutir seriamente el tema y asignar a la Organización de Naciones Unidas el papel rector que le corresponde en este delicado asunto", escribió.

Cooperación tirante. Castro dijo que Cuba, en lugar de enviar soldados a Haití, reforzó su fuerza de unos 400 médicos y paramédicos que trabajaban en la nación caribeña antes del terremoto.

Cuba autorizó a Estados Unidos a usar su espacio aéreo para misiones de evacuación de heridos de Haití, algo que analistas interpretaron como una señal positiva en las estancadas relaciones entre ambas naciones enemigas.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, agradeció el gesto cubano.

Según el diario estadounidense The Miami Herald, un portavoz del Departamento de Estado dijo que Estados Unidos ofreció suministros médicos al personal cubano en Haití, pero no fueron aceptados formalmente.

"Cualquier cooperación importante que se ofrezca a nuestro país no será rechazada, pero su aceptación estará subordinada por entero a la importancia y trascendencia de la ayuda que se requiera de los recursos humanos de nuestra patria", dijo Castro, sin aclarar a qué se refería.

Castro es un fuerte crítico de Estados Unidos, su enemigo ideológico desde el triunfo de su revolución que lo llevó al poder hace más de medio siglo.

El líder cubano aplaudió la elección del presidente estadounidense, Barack Obama, pero en los últimos meses lo ha acusado de mantener su política de hostilidad contra la isla.

Castro se mantiene alejado del poder, pero políticamente activo a través de columnas de opinión que publica en Internet y son reproducidas por la prensa oficial.