Washington. El Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este miércoles dos préstamos para Haití por un valor total de US$114 millones, lo que significa la mayor cantidad de dinero que llegará al país tras el terremoto del 12 de enero.

Este préstamo consiste en un fondo de emergencia por US$102 millones sin ningún tipo de condiciones, que se añade a un crédito de US$12 millones ya previsto como parte de un acuerdo de asistencia aprobado en noviembre de 2006. Asciende a la suma de US$102 millones, sin intereses, y con una amortización que sólo comenzará dentro de cinco años y medio.

Los fondos "estarán en las manos de las autoridades este viernes", afirmó a la prensa Corinne Delechat, la jefa para asuntos de Haití de la institución financiera. El gobierno haitiano pretende usar el préstamo extraordinario para la compra de equipos informáticos y de telecomunicaciones con los que reanudará sus funciones, indicó Delechat.

Además, sostuvo que dedicará parte del dinero a la reconstrucción de hospitales y escuelas, un 90% de las cuales fueron destruidas por el movimiento telúrico.

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, prometió el préstamo a Haití dos días después del terremoto, pero para su desembolso era necesaria la ratificación del Consejo Ejecutivo, que representa a los países miembros de la entidad.

En tanto, organizaciones humanitarias han criticado al FMI por concederle un crédito a Haití, en lugar de hacerle una donación.

En respuesta, Strauss-Kahn ha respondido que aprobar una donación hubiera requerido más tiempo y trámites, y que el préstamo será perdonado si eventualmente los donantes acceden a la cancelación de toda la deuda de la nación caribeña.

"Las necesidades de Haití son gigantes y urgentes", dijo en un comunicado Strauss-Kahn, quien lideró la sesión del Consejo Ejecutivo.

Asimismo, Delechat comentó hoy que hay "buena voluntad" en el FMI, las otras instituciones internacionales y países donantes para llegar a un acuerdo sobre los 1.200 millones de deuda de Haití.

Según Delechat, un 85% de todos los impuestos recaudados por el Gobierno venían de la capital puerto Príncipe, hoy devastada, por lo que el terremoto le ha dejado sin fuentes de ingresos, según declaraciones reproducidas por El Mundo.