Puerto Príncipe. Soldados estadounidenses rescataron este martes a un hombre de entre los escombros de un edificio en la capital de Haití, dos semanas después que un sismo de magnitud 7,0 destrozó partes del país caribeño, dijo un testigo Reuters.

El hombre de 35 años, cubierto en polvo y en ropa interior, fue rescatado de las ruinas de un edificio en el centro de Puerto Príncipe y fue derivado para recibir asistencia médica.

El sobreviviente no parecía tener heridas serias.

El rescate, justo 14 días después de que el sismo mató a hasta 200.000 personas, se produjo en momentos en que los esfuerzos de ayuda se focalizaban en asistir a cientos de miles de sobrevivientes hambrientos, heridos y sin casa.

Los cuerpos de paz brasileños de Naciones Unidas utilizaron gas pimienta para controlar a una multitud frenética de miles de haitianos que buscaba comida en un campamento improvisado instalado en el devastado palacio presidencial.

"No están violentos, sólo desesperados. Sólo quieren comer", dijo el coronel brasileño Fernando Soares. "El problema es que, no hay suficiente comida para todos", agregó.

Enfrentando las persistentes quejas de los sobrevivientes que señalan que los enormes montos de ayuda enviados a Haití no les estaban llegando, las tropas estadounidenses, cuerpos de paz de la ONU y trabajadores de ayuda han expandido e intensificado la distribución de alimentos y agua.

Algunas de las entregas de alimentos en la capital se han vuelto caóticas, aunque la ONU dijo que la situación general en la ciudad era estable.

El organismo dijo que entre 60% y 70% de las fuerzas policiales de Haití habían vuelto al trabajo.

El martes, en el destrozado palacio presidencial, tropas de Naciones Unidas con escopetas entregaron sacos de arroz con banderas estadounidenses en ellos. Camiones blindados formaron un cordón para controlar a la multitud y la gente era registrada mientras ingresaba al punto de chequeo.

"Ayer nos dieron arroz, pero no fue suficiente. Era mucha gente", dijo Wola Levolise, de 47 años, quien vive en el campamento con sus nueve hijos.

El Programa Alimentario Mundial dijo que entregó 60 toneladas de alimentos en el campo, pero que puso fin a la distribución cuando la multitud perdió el control.

La agencia de la ONU dijo que casi 10 millones de raciones de alimentos habían sido distribuidas a casi 450.000 personas desde el terremoto.

Las malas condiciones sanitarias en Puerto Príncipe han despertado el temor a brotes de enfermedades, aunque hasta el momento los médicos sólo reportaron un caso de fiebre tifoidea, disentería, y varios de tétanos y malaria.

Programa de empleos. En un intento por reactivar la economía, Naciones Unidas está ofreciendo unos 3,77 dólares por día más alimentos para quienes quieran trabajar por dos semanas limpiando escombros y removiendo los desechos.

Más de 5.500 haitianos ya comenzaron a trabajar con palas, martillos, carretillas y camiones para remover los escombros.

Estados unidos ha desplegado más de 15.000 militares en Haití. Cerca de 4.700 están desplegados en la isla y el resto en barcos frente a la costa.

El Ejército estadounidense dijo que podría reducir su participación en Haití en dentro de tres a seis meses, mientras otras organizaciones internacionales asumen mayores roles para proveer seguridad y asistencia ante el desastre.

Sin embargo, las fuerzas estadounidenses planean ayudar a construir un hospital con 5.000 camas para entregar cuidados a largo plazo a las víctimas del terremoto.

En tanto, emergían algunas señales de que la devastada capital volvía lentamente a la vida.

Un camión de basura de la ciudad remolcó pilas de escombros fuera de un campamento cerca de la iglesia de San Pedro y una larga fila de personas esperaba fuera de un banco en el suburbio de Petionville.

Un mercado callejero en la calle Rue Geffrard de Puerto Príncipe estaba repleto.

Mientras la operación de socorro para Haití pasa del rescate a la recuperación, las autoridades intentan reubicar al menos a 400.000 sobrevivientes, que se albergan actualmente en 400 campamentos por todo Puerto Príncipe, en villas temporales afuera de la ciudad.