Iqaluit, Canadá. El Grupo de los Siete dijo a Haití, devastado por un sismo, que no necesita pagar las deudas que tenía y que los organismos internacionales tampoco deberían reclamar sus créditos, explicó el sábado el ministro de Finanzas canadiense Jim Flaherty.

"La deuda con organismos multilaterales debería ser condonada y trabajaremos con estas instituciones y otros socios para que esto suceda lo más rápido posible", dijo Flaherty en una conferencia de prensa tras el cierre de una reunión de dos días de ministros de finanzas del G7.

Durante la reunión, llevada a cabo en la localidad ártica canadiense de Iqaluit y a la que también asistieron el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, y el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, los miembros del G7 discutieron qué tipo de ayuda necesitará Haití a largo plazo.

Flaherty no mencionó ninguna cifra.

En el sismo del 12 de enero murieron hasta unas 200.000 personas, mientras cientos de miles quedaron sin hogar y la capital del país, Puerto Príncipe, fue reducida a escombros.

La ayuda ha llegado de todas partes del mundo pero la cantidad de infraestructura destruida o dañada es tanta que la reconstrucción deberá ser enorme, según funcionarios.