Puerto Príncipe. Los doctores extranjeros que están tratando a las víctimas del terremoto de Haití temen que muchas personas más puedan morir debido a una menor ayuda médica de emergencia, aunque la distribución de alimentos era mejor el domingo con el uso de un sistema de cupones.

La preocupación de los asistentes médicos aumentó luego de que el ejército estadounidense detuvo el miércoles el traslado de pacientes críticos a hospitales en Estados Unidos para su tratamiento, en un confusa disputa sobre dónde debían ser hospitalizados y quién debía pagar los gastos.

Casi tres semanas después del terremoto de magnitud 7,0 que dejó hasta 200.000 haitianos muertos y un millón más de personas sin hogar, una enorme operación de ayuda encabezada por Estados Unidos ha estado luchando por cooperar con los hambrientos y heridos sobrevivientes.

Funcionarios estadounidenses dijeron el sábado que aún no se había encontrado una solución para reanudar las evacuaciones médicas a recintos en Estados Unidos.

Cientos de pacientes ya han sido evacuados a Estados Unidos para recibir tratamiento, la mayoría a hospitales de Florida. El gobernador del estado pidió al Gobierno federal que comparta los gastos y funcionarios de la Casa Blanca dicen que están trabajando en soluciones, incluyendo ampliar la capacidad médica en Haití.

La suspensión de los vuelos de evacuación del ejército estadounidense ha aumentado la presión sobre los equipos de emergencia médica en Haití, quienes están trabajando día y noche para tratar a los sobrevivientes seriamente heridos, ya sea en dañados hospitales locales o clínicas de emergencia totalmente equipadas que fueron montadas en la zona.

"Obviamente va a tener un impacto porque la necesidad es demasiado grande y no tenemos la capacidad en tierra para tratar a los pacientes más necesitados", dijo Aurelie Ponthien, coordinadora en terreno de un hospital de emergencia operado por la fundación Médicos Sin Fronteras.

Los médicos extranjeros están preocupados de que sucederá a sus pacientes haitianos, muchos con extremidades amputadas, luego de que los doctores foráneos dejen el país al término de las rotaciones de emergencia.

Con el frágil sistema de salud previo de Haití en ruinas tras el sismo, los médicos extranjeros ven a las debilitadas víctimas en recuperación regresando a cientos de abarrotados y sucios campos de sobrevivientes en la ciudad, donde los riesgos de infecciones y enfermedades como la tuberculosis y el sida son altos.

Cupones mejoran distribución de alimentos. Sumándose a los temores de los funcionarios de Estados Unidos, las autoridades haitianas arrestaron a 10 ciudadanos estadounidenses atrapados intentando sacar del país a 33 menores de edad sin documentos que acreditaran su adopción o que los niños estaban en orfanatos a causa del sismo.

Los cinco hombres y las cinco mujeres, de una fundación del estado de Idaho llamada New Life Children's Refuge, permanecían detenidos en la capital, Puerto Príncipe, tras ser arrestados la noche del viernes en Malpasse, el principal cruce fronterizo de Haití con República Dominicana.

El primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, dijo a CNN en una entrevista transmitida el domingo que estaba preocupado sobre el riesgo de adopciones ilegales y tráfico de menores.

"Ya tenemos reportes de una gran cantidad de tráfico (de menores) e incluso de tráfico de órganos", dijo, aunque no citó casos específicos.

En un aspecto más positivo, un sistema basado en cupones para alimentar a la masa de personas sin techo víctimas del terremoto era ampliado en Puerto Príncipe, dando un nuevo sentido de orden a los esfuerzos de ayuda afectados a menudo por caos en la distribución de comida.