Lisboa. Los trabajadores portugueses del transporte público realizaron una huelga este martes en protesta por las medidas de austeridad del Gobierno, dejando sin servicio a miles de personas.

En medio del temor de los mercados a que Portugal sea el siguiente eslabón débil en la zona euro después de la endeudada Grecia -donde los sindicatos anunciaron el martes que irán a la huelga el 5 de mayo-, el Gobierno ha adoptado una línea de firmeza en su plan de austeridad, reuniéndose con los sindicatos pero haciendo poca o ninguna concesión.

Los empleados del transporte público se unieron a los trabajadores postales, que este lunes comenzaron un paro que se prolongaría hasta el 7 de mayo, mientras que los administrativos del Parlamento irán este miércoles a la huelga y se espera otra medida de fuerza del sindicato de camioneros para mayo.

El plan gubernamental, diseñado para reducir el déficit presupuestario de 9,4% del Producto Interno Bruto del año pasado a 2,8% en 2013, prevé recortar los salarios en el sector público, limitar la contratación pública y privatizar varias empresas estatales.

Pero los trabajadores se han mostrado escépticos.

"Ponemos en duda si deberían ser los trabajadores los que paguen por la crisis. No creemos que debiera ser así", dijo Manuel Leal, portavoz del sindicato de transportes Fedtrans.

Según los sindicatos, unos 20.000 empleados están haciendo huelga desde este lunes al miércoles en 16 empresas públicas de transporte, lo que afectará a alrededor de un millón de pasajeros. El mayor impacto se notó en el ferrocarril con el paro de los conductores.

"Todo el mundo necesita ir a trabajar, así que no entiendo esto. Hoy estoy muy enfadada porque salí de casa y ahora estoy aquí y parece que tengo que volver a casa. No estoy de acuerdo con la huelga", dijo Teresa Silva, empleada de una tienda, mientras esperaba un tren en las afueras de Lisboa.

Los metros de la capital y de Oporto funcionaban con normalidad, pero los paros en ferris y autobuses obligaron a muchos a ir en coche al trabajo, provocando grandes atascos en las autopistas.

Otra huelga en Grecia. Por otra parte, los empleados públicos griegos y los trabajadores del sector privado han convocado una huelga de 24 horas para el 5 de mayo en protesta por las medidas de austeridad, según anunció este martes el sindicato del sector privado GSEE.

"Decidimos ir a la huelga por un día el 5 de mayo junto con el sindicato del sector publico ADEDY para combatir las políticas gubernamentales que perjudican a los trabajadores y profundizan la recesión", dijo a Reuters el portavoz del GSEE Stathi s Anestis.

ADEDY y GSEE representan a unos 2,5 millones de empleados, alrededor de la mitad de la fuerza laboral del país. Este sería su tercer paro conjunto desde principios de año contra los planes del Gobierno de recortar el déficit.

Atenas está negociando con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional los pasos adicionales que tiene que dar para recibir un paquete de ayuda de 45.000 millones de euros.