Ciudad del Vaticano. Estudiantes conservadores universitarios católicos salieron este miércoles en defensa del Papa Benedicto XVI, criticando a los periodistas que han escrito sobre el abuso a menores por parte de sacerdotes, llamándolos "sembradores de desconfianza".

Cerca de 4.000 estudiantes de todo el mundo, reunidos en Roma para una convención, dieron al Santo Padre una carta de apoyo durante su audiencia semanal en la Plaza San Pedro.

En su discurso, el Sumo Pontífice no hizo referencias directas al escándalo que ha remecido a la Iglesia, pero dijo que los sacerdotes siempre deberían dar un mensaje de "esperanza, reconciliación y paz".

Los universitarios, pertenecientes al grupo conservador Opus Dei, entregaron una carta a Benedicto que expresa que "notamos que muchos se han aprovechado de algunos episodios que son dolorosos para la Iglesia y el Papa para propagar dudas y sospechas".

"A estos sembradores de desconfianza, deseamos decirles con claridad que no aceptamos su ideología (...). Exigimos de ellos respeto por nuestra fe y el reconocimiento del derecho que tenemos de vivir como cristianos en una sociedad plural".

Las reacciones católicas a los escándalos de abusos han sido diversas. Un sondeo de Forsa realizado para la revista Stern mostró que 19% de los cerca de 25 millones de católicos de Alemania está pensando abandonar a la Iglesia debido a estos sucesos.

El Vaticano ha atacado a los medios por lo que califica como un "intento innoble" para difamar a Benedicto XVI y sus altos asesores.

Además ha negado cualquier encubrimiento en los abusos cometidos por el reverendo Lawrence Murphy a 200 niños sordos en Estados Unidos, durante las décadas de 1950 y 1960.

El periódico The New York Times reportó que el Vaticano y el entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien actualmente es el Papa Benedicto XVI, fueron advertidos de las conductas Murphy, pero que éste no fue alejado de sus funciones.

El Vaticano también ha negado reportes de que el Sumo Pontífice estuvo envuelto -mientras se desempeñaba como arzobispo de Múnich en 1980- en una decisión tomada por un subordinado de permitir que Murphy, quien recibió terapia después de cometer los abusos, regresara a sus labores pastorales.

En un comunicado emitido en la tarde de este miércoles, el Times dijo que sus noticias se "basan en reporteo meticuloso y en documentos".

"Algunos de los particulares fueron confirmados por la Iglesia, y hasta el momento nadie ha puesto en duda los hechos que reportamos", dijo el Times en una declaración emitida por la portavoz Diane McNulty.

"Las acusaciones de abusos dentro de la Iglesia Católica son un tema grave, como el Vaticano lo ha reconocido en varias oportunidades. Cualquier papel que el actual Papa podría haber jugado en la respuesta a esas acusaciones durante los años en un aspecto significativo de esta historia", dijo el diario.

Opiniones divididas. Existen expectativas en el Vaticano de que el Santo Padre hable directamente sobre el escándalo de abusos en los próximos días.

Los peregrinos que dejaban la Plaza San Pedro después de la audiencia del miércoles estaban divididos.

"Mi fe en Dios no es tan buena como antes (...) Realmente debo confesar que estoy decepcionada de la Iglesia Católica", dijo una profesora austriaca que rehusó dar su nombre a Reuters Televisión.

Bo Ostria de Suecia afirmó que "sí, creo en Dios. Aún es firme, no importa lo que haga la gente".

En la Alemania natal del Papa, la Iglesia abrió una línea telefónica para las víctimas de abuso infantil. Más de 250 católicos en Alemania han reportado supuestos casos de abusos, la mayoría de ellos en internados católicos décadas atrás.