La importación de médicos extranjeros a Brasil para ocupar plazas vacantes en el interior del país (una práctica muy común en países de Europa), ha generado una gran polémica en torno al gobierno de este país, particularmente entre los sindicatos brasileños.

Hoy en día, Brasil cuenta con un índice de 1,8 médicos por cada mil habitantes, una cifra considerada muy baja, en comparación con otros países como Reino Unido (2,7), Uruguay (3.7) y Argentina (3,2).

Este bajo porcentaje ha ocasionado que muchas ciudades, en regiones remotas del país, enfrenten falta de atención médica ante el reducido número de personal.

La medida fue propuesta por el ministerio de Salud, como una solución de emergencia y a corto plazo, luego de que a principios del 2013 abriera una convocatoria para 13.682 puestos de trabajo en esos municipios y sólo 3.600 personas se inscribieron.

Ante este panorama, presionado por las numerosas protestas de los últimos meses y consciente de la necesidad de una mayor inversión en la formación de médicos brasileños, el gobierno de Brasil también anunció la creación de 12.000 nuevas plazas antes de2017.

Sin embargo, diversas organizaciones y sindicatos del sector salud están en contra del proyecto del gobierno, alegando que el mayor problema no es la falta de mano de obra, sino las condiciones precarias de trabajo que se ofrecen, por lo que es necesaria mayor inversión en la modernización del sistema de salud y la calificación de los médicos.

Falta de médicos. Joao Magalhnes, médico jubilado desde hace un año, considera que la propuesta constituye una marginación para los doctores brasileños.

"Es evidente que nos faltan médicos en las regiones más despobladas, pero la solución que le veo no es la contratación de (médicos) europeos, sino la incentivación de médicos brasileños para que se desplacen a vivir en esas zonas. Uno de ellos podría ser el salario o la retribución en especie", propone Magalhnes.

La convocatoria para trabajar en el interior del país fija salarios de US$3.500, 10% de bonificación en las pruebas de residencia y establece que el municipio atendido se inscriba en el programa "Recalifica UBS", cuyo ayuntamiento recibe fondos para mejorar la infraestructura de salud, por lo que el médico trabajaría en condiciones más favorables.

La solicitud de ayuda al gobierno federal para sustituir la asistencia médica que faltaba en muchas regiones de Brasil fue hecha por el Frente Nacional de Alcaldes, a comienzos de este año, cuando sugirieron la importación de médicos extranjeros como una solución.

"Decidí salir de Europa debido a la crisis financiera. Elegí Brasil porque sé que es una de las economías mundiales y pensé que habría oportunidades. Fui a buscar trabajo en Sao Paulo, pero las dimensiones de la ciudad son un impedimento. Ahora estoy en Xerém, en el estado de Rio de Janeiro, trabajando en un Hospital en el área infantil", explica Júlia Fernández, pediatra que llegó hace medio año.

La prioridad del ministerio de Salud de Brasil continúa siendo emplear a los propios brasileños, por lo que se determinó abrir una nueva convocatoria y únicamente importar mano de obra internacional si no se llenaran todas las vacantes, que se espera no ocurra en esta ocasión.

Importación de médicos europeos. El programa de movilidad de los empleados dentro de Europa (EURES, European Employes Services), funciona como una red cooperativa, coordinada por la Comisión Europea, cuyo objetivo es la libre circulación de trabajadores dentro del Espacio Económico Europeo.

Dentro de las peticiones más comunes a la EURES está la importación de médicos. Actualmente, por ejemplo, Dinamarca solicitó la ayuda de la red, para evitar el problema de la escasez de profesionales de la salud.

El Reino Unido cuenta con una importante presencia de médicos extranjeros desde los años 60. Hoy en día, el 37% de los médicos que trabajan en el país vienen de fuera.

En Portugal, la prevalencia de médicos extranjeros es de 10%, sobre todo después de la entrada en 2009 de especialistas cubanos para trabajar también en las regiones alejadas.

En cifras absolutas, el país que cuenta con más médicos extranjeros es Estados Unidos, con cerca de 190.000 profesionales en activo, lo que representa el 25% del total de su plantilla.

Existe también un acuerdo de cooperación con Canadá, con el reconocimiento mutuo de diplomas y la libre circulación de los trabajadores en el ámbito de la salud.

Australia también invierte en la importación de médicos y tiene 22% de extranjeros en su sistema sanitario.

Inspirado en esos modelos internacionales, el gobierno brasileño decidió aprobar la importación de médicos, especialmente de Portugal y España.

El ministerio de Salud de Brasil considera entre algunos factores que provocan la falta de médicos en el interior del país, la baja cantidad de médicos que hay en el país y la alta desigualdad regional, donde las áreas remotas no son atractivas, sobre todo con la oferta que todavía existe en los grandes centros urbanos.

Ante ello, la intención del gobierno federal será realizar a partir de ahora un mapeo de los centros internacionales de excelencia y evaluar a fondo los programas de importación de especialistas de la salud.

Una vez seleccionados, los médicos extranjeros serán sometidos a un entrenamiento de tres semanas en las universidades brasileñas, y luego tendrán la supervisión periódica, tanto del ministerio de Salud como de las universidades.

Sin embargo, una de las medidas controvertidas en la regulación de los profesionales del exterior es la validación del diploma.

El modelo que se utiliza regularmente en Brasil es la revalidación, con la cual el ministerio de Salud emite un visado temporal para trabajar, probablemente de dos o tres años, llegando a delimitar la región en la que el médico extranjero puede actuar.

De esta forma, estos profesionales se mantendrán en los municipios del interior, eliminando la posibilidad de migración a los grandes centros urbanos.