Sardhia. La policía de India comenzó a buscar el sábado a rebeldes maoístas que considera responsables por un sabotaje contra un atestado tren de pasajeros, mientras rescatistas continuaron sacando cuerpos de los escombros del ferrocarril.

Un tren de pasajeros en el este de India se descarriló y chocó contra un ferrocarril de carga el viernes, causando la muerte de 114 personas y dejando al menos 200 heridos. Se espera que la cifra de víctimas fatales aumente.

"Hemos identificado a las personas que están detrás del incidente. Son maoístas y estamos intentando rastrearlos para llevarlos ante la justicia", dijo Manoj Verma, un alto funcionario policial.

El lugar del accidente en el estado de Bengala Occidental es un bastión maoísta y la policía dijo que unos 150 rebeldes habían estado acampando en las cercanías en los últimos días.

Funcionarios de ferrocarriles dijeron que no habría servicios de trenes de pasajeros por la noche en algunas zonas consideradas como bastiones de maoístas en el este de India por los próximos días.

El primer ministro Manmohan Singh ha descrito a la insurgencia maoísta como el mayor problema doméstico de la seguridad india.

Los maoístas, que dicen están luchando por los derechos de los más pobres y buscan derrocar al Gobierno, han intensificado sus ataques en los últimos meses. Más de 1.000 atentados fueron registrados en el 2009 y unas 600 personas perdieron la vida.

Existen unos 20.000 combatientes maoístas, con entre 6.000 y 8.000 insurgentes de línea dura, y regularmente atacan líneas de ferrocarriles y fábricas para perjudicar la actividad económica.

ZONAS BAJO CONTROL REBELDE

Con los rebeldes controlando vastas áreas ricas en minerales, el Gobierno a menudo ha tenido problemas para transportar carbón a firmas de acero y energía. Los insurgentes extorsionan a compañías de India y obtienen de éstas unos 300 millones de dólares al año para financiar su movimiento.

El último ataque aumentará la presión sobre el Gobierno liderado por el Partido Congreso para que ponga al Ejército a cargo de terminar con la insurgencia de cuatro décadas en el este y el centro de India.

Socorristas continuaban abriendo los vagones del tren el sábado para remover más cuerpos de entre los escombros.

"La cifra de muertos ha subido a 114 y esperamos recuperar más cuerpos", dijo a Reuters Soumitra Majumdar, portavoz de transporte ferroviario en la zona.

La causa del descarrilamiento sigue sin estar clara. Algunos funcionarios de ferrocarriles inicialmente dijeron que una bomba produjo el accidente, pero la policía dijo que estaba buscando otros métodos de sabotaje.

Funcionarios señalaron que comenzarían su investigación sobre el accidente el lunes, después de que todos los cuerpos hayan sido recuperados.